11 razones por las que ‘Bojack Horseman’ es una de las mejores series animadas de la historia

Este inicio de 2020 ha supuesto la despedida de una de las mejores series de la década… y probablemente de la historia. Al menos en cuanto a animación se refiere. Estoy hablando de ‘Bojack Horseman’, la serie de Netflix que terminó el pasado 31 de enero tras seis temporadas y 77 episodios.

Bojack es una antigua estrella de la televisión, protagonista de ‘Retozando’ (‘Horsin’ Around’), popular sitcom de los 90. Su momento cumbre de la fama fue ese y, desde entonces, su vida y carrera no logra remontar, debido entre otras cosas a su personalidad. La serie comienza cuando decide darle un empujón a su fama con la publicación de sus memorias, que serán escritas por Diane Nguyen.

Ese es el punto de partida de ‘Bojack Horseman’, la primera serie de Raphael Bob-Waksberg y cuya conclusión supone el cierre de la primera oleada de series originales de Netflix (la preceden las también terminadas ‘House of Cards’, ‘Hemlock Grove’ y ‘Orange is the New Black’). Una magnífica serie que es mucho más de lo que parece a primera vista.

Comedia y humor absurdo de primer nivel

Como comedia nos encontramos con un elenco de personajes que intentan navegar por la vida y que se meten en situaciones absurdas y tremendamente divertidas. Para la parte de comedia “pura”, normalmente usan al bonachón de Mr. Peanutbutter o a Todd, que se mete en aventuras. Pero también hay muchísimos juegos de palabras, gags visuales en segundo plano o en las transiciones que son un auténtico deleite.

‘South Park’ con animales

Henry Fondle Bojack

Podríamos incluso llegar a decir que la serie de Netflix es, en este sentido, lo más parecido a ‘South Park’ que existe en la actualidad. De hecho, su creador la cita entre sus principales influencias. Es una serie que no tiene miedo a decir lo que piensa de temas controvertidos, sobre todo los que atañen al mundo del espectáculo y ser algo burdos y obvios a la hora de representar los temas.

Así tenemos un agudo comentario sobre Hollywood que ha ido, además, pegado a la actualidad. Desde el caso Cosby hasta el #metoo, el Time’s up y las reivindicaciones tanto raciales como de brecha de género que han ido ocupando titulares durante la emisión de la serie.

Animales con comportamientos de animales

Esto puede ser una tontería, pero no lo es tanto. Acostumbrados a tantas series (sobre todo infantiles) protagonizadas por animales antropomórficos, resulta raro verles aquí con comportamientos propios (y tópicos) de los animales que representan: gatos con maletín y traje tienen que ser rescatados por los bomberos al subirse a un árbol, perros a los que se le yerguen las orejas…

Un gran desarrollo de personajes

Princess Carolyn Bojack

Aunque ‘Bojack Horseman’ coja el nombre del caballo protagonista, la serie tiene un plantel de personajes que reciben una gran atención y tienen mucho trabajo de desarrollo y evolución detrás. Esto incluye a personajes que parecen aparentemente más “simples” como Todd, cuyo crecimiento a lo largo de la serie es espectacular o más complejos como Princess Carolyn.

Porque divierte… hasta que te das cuenta de qué va la cosa

El ciclo de todo aquel que haya comenzado a ver la serie puede describirse así: “Oh, un caballo que habla. Sátiras, todo qué divertido…; oh, esto no lo vi venir… no, no, ostras qué bajona de repente”. Y es que ‘Bojack Horseman’ es mucho más de lo que aparenta a primera vista.

Al ver una serie animada, asumimos casi automáticamente que estamos ante una comedia. Y en cierta medida es cierto. Pero en la serie de Netflix nos muestran lo que hay detrás de las risas y situaciones presuntamente cómicas para meterse a hablar de temas como depresión, alcoholismo y temas de salud mental.

Navega muy bien entre la comedia y drama

Raphael Bob-Waksberg logra mantener un equilibrio asombroso a la hora de manejar el drama y los momentos más dolorosos (porque los tiene, y muchos) con la comedia. No es una de esas mezclas “pegotes” sino que está anclada en el mismo ADN de ‘Bojack Horseman’, haciendo casi imposible despegar un género del otro.

Animación adulta. De verdad

Y eso me lleva al siguiente punto. “Animación adulta” es un término que aplicamos automáticamente como lo opuesto a “animación dirigida a niños”, pero en la práctica no analizan temas vitales y “adultos”. O, por lo menos, no con la profundidad permitida por otros géneros. En ‘Bojack Horseman’ buscan tratar estos temas y lo hacen sin simplificaciones ni rodeos. Los abordan a lo largo de horas.

Un espectro moral de cincuenta sombras

Lo que incluye uno de los puntos fuertes de ‘Bojack Horseman’ y es la presunción de que aquí no hay blancos y negros, buenos o malos y que las posturas y comportamientos pueden variar. ¿El comportamiento autodestructivo de Bojack significa que es mala persona?, ¿cómo percibimos a los demás y a nosotros mismos?, ¿hay buenos y malos realmente?, ¿es Bojack un antihéroe?

A partir de este espetro de grises morales, nos hace debatir las etiquetas que enseguida ponemos a nuestro alrededor y a los personajes. Encontarnos posicionándonos para a los pocos minutos replantearnos nuestros veredictos. Es una serie que aborda los temas de la vida desde un punto de vista profundamente filosófico…

Un tratado honesto sobre depresión, ansiedad, adicción y muchos asuntos más

… pero también psicológico. Últimamente, cada vez que recomendaba esta serie y me preguntaban de qué iba, decía que “de depresión”. Y, básicamente, ese es el tema principal que se aborda. No solo la depresión, sino diversos temas de salud mental y enfermedades.

Se trabaja el alcoholismo y la depresión, la autoestima, la ansiedad, los abusos, el alzheimer (el episodio dedicado a esto todavía me pone los pelos de punta)… Todos estos temas tratados desde una desnudez, una honestidad, prácticamente brutal. Tanto que cala hondo y estremece.

Un trabajo interpretativo colosal

Al ser una serie animada no se suele comentar mucho este aspecto. Pero las interpretaciones, las voces, son colosales. Para muestra nos podemos encontrar con un episodio, creo que de la quinta temporada que es un monólogo de veintitantos minutos de Bojack. Will Arnett logra demostrar que es todo un portento.

Porque tiene su propio Baby Yoda

Y se llama Ruthie

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