UDÓN PÉREZ, SU HIJO Y SU NIETO

AUTOR Agencia Literaria

UDÓN PÉREZ, SU HIJO Y SU NIETO

(Texto leído a los estudiantes de educación media de los diferentes municipios del estado Zulia, en la apertura del programa PECONZUL del Panteón del estado Zulia, el lunes 23 de marzo de 2015, por el historiador Jesús Ángel Semprún Parra)

Udón Pérez, el poeta zuliano más emblemático de comienzos del siglo XX, nació en la ciudad puerto de Maracaibo, todavía decimonónica, el 6 de marzo de 1871, en la casa ubicada en la calle Bolívar No. 174, entre las calles Páez y Miranda, quien recibió por nombre Abdón Antero Pérez Machado, siendo sus padres el comerciante Santos Pérez Puchi y Josefina Machado Rincón de Pérez. A los 3 años quedaría huérfano de madre y a los 10, de padre. Su abuela materna Josefa Rincón de Machado, se encargaría de criarlo y educarlo, con amor y reciedumbre.

Conocido como Udón Pérez, a lo largo de su vida se desempeñará como maestro, juez, periodista, servidor público y como escritor, cultivando la poesía y el teatro.

Sus primeros estudios los realizó con el bachiller Rafael Pirela y más tarde ingresó a la Escuela Federal anexa al Colegio Federal de primera categoría del Grande Estado Falcón Zulia.

A los dieciséis años estrenó El regreso del pirata, su primera obra teatral en verso, llevada a escena por un grupo de jóvenes aficionados, entre los cuales estaba el mismo Udón, en un pequeño teatro de corral improvisado en el patio de una casa situada en la calle Carabobo.

El 7 de agosto de 1889 recibió el título de maestro en instrucción primaria y el 15 del mismo mes, el de bachiller en filosofía, en el Colegio Federal. Cursó estudios de medicina y ciencias políticas, con brillantes calificaciones, sin embargo no quiso recibir los títulos, porque prefería ser docto y no doctor. Durante seis años de curso, tuvo como catedráticos a: Jaime Luzardo esteva, Leopoldo Sánchez, Francisco Ochoa, José María Luengo, Alfredo Rincón, Helímenas Finol, Francisco Rincón, Rafael López Baralt, José de Jesús olivares, Manuel Dagnino y Francisco Eugenio Bustamante, entre otros, quienes formaron en él, al intelectual y al hombre culto.

En la instalación de la Universidad del Zulia en 1891, leyó sus propios poemas y allí nació un romance con Delia Romero Luengo, hermana del historiador Adolfo Romero Luego, que culminará en boda en 1898. Inició su brillante carrera como poeta ganando numerosos galardones, que lo convirtieron en el maestro del verso en el Zulia, llenando un cuarto de siglo de poesía vernácula criolla, editando muchos de sus poemas en libros, además de escribir dramas en verso, la letra del Himno del Zulia y editar periódicos y revistas, como El Centinela (1893), en colaboración con Marcial Hernández y Alma Latina (1919), en colaboración con Rafael Yepes Trujillo.

Murió en su ciudad natal, el día 24 de julio de 1926. Sus exequias fueron una manifestación pública del dolor popular y se organizó una junta pro-monumento, que le levantó una estatua en Maracaibo y un busto en Caracas, editó algunas de sus obras inéditas, colocó placas en su casa natal y donde murió, la cual fue restaurada y convertida en Museo, funcionó la Galería de Artes Visuales Emerio Darío Lunar de la Universidad del Zulia, donde se desarrollaron importantes actividades. Hoy nuevamente se encuentra abandonada, a la espera de ser refaccionada y reactivada.

Los 54 premios que ganó a lo largo de su vida en distintos certámenes poéticos y sobre todo las cuatro flores naturales de los Juegos Florales, lo convirtieron en Maestro del Gay Saber.

Dominó todos los géneros poéticos y todos los estilos, dentro de la preceptiva clásica y en algunos momentos hizo poesía modernista al estilo de Darío, pero siempre terminó volviendo a lo clásico, a Núñez de Arce, su arquetipo. Su poesía fue fundamentalmente descriptiva, cantor del pueblo, de la raza, de los héroes, del paisaje lacustre, de sus leyendas autóctonas, su geografía exuberante, el descubrimiento, la conquista y la independencia; también cultivó la poesía intimista, lírica, mística y para muchos críticos, su obra más valiosa son las versiones de grandes poetas extranjeros, sobre todo portugueses y franceses, de los cuales hizo verdaderas creaciones.

Sus dramas fueron de ambiente regional y plantearon conflictos de prejuicios sociales y religiosos, propios de la época, con versificación clara y filosofía social, que lo ligan al teatro de Echegaray y Zorrilla.

Su letra del Himno del Zulia, con música de José Antonio Chaves, ha resultado críptica para algunos y así se han hecho análisis de sus versos, que desde luego tienen una gran marcialidad, donde se conjugan la mitología griega y la descripción de la naturaleza zuliana y sus héroes. Aun así para los zulianos Sobre palmas es uno de los himnos más hermosos jamás creados.

Según el testimonio de diferentes autores y de personas que lo conocieron, el historiador Luis Guillermo Hernández, pudo reconstruir un retrato caracterológico del poeta: ¨físicamente, era de ademán majestuoso, porte indiano, ojos enérgicos, alta frente morena, coronada por la negra cabellera, sembrada de hilos de plata. Psicológicamente era un hombre enérgico, pero bondadoso, cordial, franco, hidalgo y generoso, que aconsejaba a todos los que se acercaban a él y muchas veces, casi le re-escribía los  poemas a sus discípulos. En su vida hogareña sería amante ferviente de su esposa, cariñoso y amigable con sus hijos, quienes lo admiraban y respetaban¨.

Fue un escritor prolífico y sus libros publicados fueron: La Maldición (1897); Vendida (1898); La Escala de la Gloria. Monólogo en verso representado por la artista Srta. Refugio Azuaga (1899); La Voz del Alma (1901);  Notas Líricas a la Sociedad Mutuo Auxilio en sus Bodas de Plata (1901); Lira Triste (1903 y 1971); Frutos Naturales. Drama en tres actos i en verso (1904 y 1933);  La Leyenda del Lago (1908); Himno del Zulia (1910);  Ánfora Criolla (1913 y 1951); Trípticos Apendiculares o Comentarios a un Apéndice (1915); Dos Poemas (1916); El Gordo. (coautor con Octavio Hernández). Drama original en tres actos i en verso (1917); Colmena Lírica (1921);  Bajo los Sauces (1921); Divino Mundo i El Cocotero. Coautor con Rafael Yepes Trujillo (1923);   El Alma de la Bandera. Pastorela. La Regadora. La Piedad de la Esfinge. Versiones (1924); Plectro Rústico (1924);  Láurea. Cantos Patrióticos (1927 y 1957);  Hojas y Pétalos. Poesías (1929); Cantos de Udón Pérez al Libertador (1940); Poesías (1943);  Evocaciones Íntimas (1951);  El Jardín de las Caricias. Versiones (1952);  Calcos. Versiones Poéticas (1952); Antología de su Obra (1968); Antología Poética (1976); Rosas secas. Poemario inédito (2004), fue hallado en los archivos del  Acervo Histórico del estado Zulia y editado por esta dependencia gubernamental, con “Presentación” de Juan Carlos Morales Manzur. “Palabras del transcriptor y descubridor”, Iván Salazar Zaíd. “Algunos comentarios sobre el poemario inédito Rosas Secas de Udón Pérez” de Jesús Ángel Parra; Antología poética (2010), selección y prólogo por Camilo Balza Donatti y cronología elaborada por Jesús Ángel Parra.

El 30 de enero de 2004 fue exaltado al Panteón del estado Zulia y el discurso de orden estuvo a cargo del doctor Luis Guillermo Hernández.

Udón Pérez y su descendencia

Como decíamos anteriormente, Udón Pérez, contrajo matrimonio con Delia Romero Luego, el 13 de junio de 1898, de cuya unión nacieron siete (7) hijos: Udón Segundo, Arbonio, Wintila, Delia Teresa, Delia Josefina, Delia Isabel y Delia del Carmen, constituyendo una familia feliz y unida, que el poeta llamaría, su ¨nido de las Delias¨.

En esta oportunidad destacaremos la figura de su hijo, Wintila Pérez Romero, quien nació en Maracaibo el 12 de febrero de 1915. Se doctoró en ciencias médicas en la Universidad Central de Venezuela en 1940, fue profesor universitario y escritor, cultivando el cuento y el ensayo, además destacó como orador elocuente y reposado. Fue reconocido como un brillante cirujano, con especialidad en tisiología e higiene. Inició su vida profesional como médico rural de Guacara, estado Carabobo entre los años 1941 y 1942, y más tarde, realizó el curso de salud pública en la UCV y fue médico jefe de la Unidad Sanitaria de El Tocuyo, estado Lara (1943-1946) y de Valencia (1946-1947). Regresó al estado Zulia como miembro del cuerpo médico del Sanatorio Antituberculoso de Maracaibo, como tisiólogo y adjunto de cirugía  y profesor de patología general y de fisiopatología en la Universidad del Zulia (desde 1948), donde llegó a ser decano de la Facultad de Medicina en 1958. El 22 de octubre de 1961 realizó un Cursillo de Cristiandad y desde entonces se convirtió en un dinámico apóstol seglar. Obtuvo el primer premio para Laicos del Concurso Trípode 83 con su obra La Iglesia y los problemas sociales, así como se desempeñó como rector de la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA). Fue autor de trabajos científicos publicados en revistas especializadas. Según Guillermo Ferrer fue uno de los médicos humanistas del Zulia de la segunda mitad siglo XX y destacó su trabajo de incorporación a la Academia de Medicina del Zulia titulado Fisiopatología de la Crucifixión.

Publicó la obra de carácter científico  Apuntes de fisiología clínica y como era ferviente católico publicó Los Cursillos de Cristiandad centraron mi vida (1979), La Iglesia y los problemas sociales (1983), Reflejos de otoño [1985] y Cecilio Acosta. Laico de viva fe (1987).

Este hombre probo murió en su ciudad natal, el 16 de agosto de 1999.

En un hogar católico como el del Dr. Wintila Pérez Romero y su esposa doña Isolda Lavado Montenegro, nacería su hijo Enrique Pérez Lavado, en la ciudad de Maracaibo el 19 de abril de 1951, quien se ordenaría Sacerdote en 1986 y de Obispo en 2003. En ese mismo año sería designado Obispo de la Diócesis de Maturín. Realizó estudios en el Seminario Menor de Maracaibo, el Seminario de los PP. Eudistas de Bogotá y en el Seminario San José del Hatillo, en Caracas. Licenciado en Teología Dogmática por la Universidad Gregoriana de Roma. Fue ordenado sacerdote en la Catedral de Maracaibo el 25 de julio de 1986, por imposición de manos y oración consacratoria del Excmo. Mons. Domingo Roa Pérez. Desempeñó, como Presbítero de la Arquidiócesis de Maracaibo, los siguientes oficios: director del Centro Vacacional de Maracaibo, rector del Seminario Mayor Santo Tomás de Aquino, párroco de las parroquias de Catedral, Santa Lucía y San Antonio María Claret, y presidente de la Organización de Seminarios de Venezuela. El Papa Juan Pablo II lo nombró Obispo de Maturín el 9 de agosto de 2003, siendo ordenado Obispo el 31 de octubre de 2003 en la Catedral de Maturín, por el Arzobispo Metropolitano de Ciudad Bolívar, Mons. Medardo Luzardo. El 30 de enero de 2004 cuando fue exaltado el poeta Udón Pérez al Panteón del estado Zulia, en la Catedral de Maracaibo el responso solemne estuvo a cargo de monseñor Enrique Pérez Lavado, su nieto.

Hasta aquí estas breves semblanzas del poeta Udón Pérez, de su hijo Wintila Pérez Romero y de su nieto Enrique Pérez Lavado, ejemplos de rectitud, superación personal, talento y humanismo.

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