“LA PRESENCIA VASCA, EN SIMON BOLIVAR”. Jon Aitor Romano Elortegui.

AUTOR Agencia Literaria

Lo vasco tuvo marcada presencia en la vida de Bolívar, no magnifico este hecho. El hacer, debía quedar disminuido en un criollo americano, hijo de criollo. Ahora, tomando en cuenta esto, es notorio la profunda presencia euskaras. En sus apellidos, en las personas que lo acompañaron o adversaron. El Libertador, encuentra en lo más profundo raíces y momentos llenos de presencia Euskalherria. En la Puebla de Bolívar,  Cenarruza, Vizcaya. Sus abuelos, Simón Bolívar “el viejo”, en 1587 llegaron junto a otros vascos a Venezuela, se asentaron en la Guaira.  Este llegó hacer un espacio entre los influyentes, obtuvo durante los años logros económicos, siendo ricos hacendados entre parientes y amigos de apellidos vascos. Apellidos como Bolívar, Aguirre, Zarate, Ladrón de Guevara, Ochoa, Ibarguen, Ochoa de la Rementeria, Vergara; claro está también habrían  otros de origen castellano y gallego. Estará siempre alrededor de  sus parientes, amigos, colaboradores subordinados y enemigos, la presencia vasca.

Desde el establecimiento de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas, tiene cabida el elemento vasco, ya que habían siempre tenido puestos de importancia, en la provincia de Venezuela.

Simón Bolívar, Caracas 1783, queda huérfano a temprana edad, toman su crecer tíos y tutores. Como maestro entre otros de Bolívar, Miguel José Sanz, también votó por la independencia de Venezuela en 1811, el cual se desempeñó como Secretario de Gobierno. Antes  en 1799, Simón, se embarca a España, del barco es el capitán vasco José de Uriarte y Borja, quienes se harán amigos. Pasa por Bilbao, luego pasa por Madrid, y lo recibe el Marqués de Uztariz, americano como él, quien luchará también por la emancipación americana. Por el Marqués, conoce en Bilbao a María Josefa Antonia Joaquina Rodríguez de Toro y Alayza. Se casará con ella en 1802, y se establecen luego en Caracas ese mismo año.

La dicha de Simón, se ve probada, por la repentina muerte de su esposa en 1803, por causa de enfermedad. Regresa a Europa. Asiste con desagrado en Paris a la coronación de Napoleón, como Emperador. Se vincula con la alta sociedad, teniendo amplia aceptación por sus cualidades. Allí conoce a Alejandro de Humboldt, mostrándole al joven Bolívar que América, puede autogobernarse. Marcha a Roma, allí con su maestro Rodríguez, realiza el juramento en Monte Sacro.

De vuelta, llega a Estados Unidos y es atraído por la nación libre. Llega a Venezuela en 1809, lo nombran Juez Mayor de Yare. En los próximos meses conoce a otro con sus propósitos quien es el Regidor Anzola. Se adelantan  los sucesos de 1810 y 1811, allí aparece Francisco Iturbe, tesorero de los Diezmos de España. Con quien se entiende perfectamente.

Sublevación de Puerto Cabello, 1812. Bolívar es acusado de traición, un criollo de origen vasco, Francisco Iturbide, se da como garantía de vida. Simón siempre le estará agradecido. Va a Brasil de allí a Colombia y en rio Magdalena, consigue reunir las primeras fuerzas, Conoce a Rafael Urdaneta, quien permanecerá fiel hasta el final y su edecán, Alzuru. Ambos de originen vasco.

Es el año de 1815, embarca a Jamaica, allí publica la Carta de Jamaica. En donde busca apoyo internacional, muestra sus ideas de libertad, desde el punto jurídico. Se escribe con el padre Cortes de Madariaga, este en Chile, hijo de Mercedes Madariaga Jáuregui, nieto de Francisco Madariaga Madariaga. Quien ve la emancipación con puntos contrarios a los del Libertador. En esos tiempos, Simón sale salvo de un atentado, salvado por el coronel Isaba. Junto a estos, otros vascos, están el Capitán Uribe, el General Anzoátegui, intendente Zea, coronel Juan Bautista de Arismendi, Francisco Urdaneta,  Aramendi, diego de Ibarra, este último ayudante de campo.

Se propone en 1819, en el Congreso de Venezuela, la creación  de la República de la Gran Colombia. Encontramos a Policarpa Salavarrieta, quien ya luchaba como republicano. Con la batalla de Carabobo 1821, proclamándose definitivamente la independencia de Venezuela, el mismo año, muestra simpatía por Agustín de Iturbide, aunque critica su entronamiento como emperador de México. Encomienda a Tiburcio Echeverria, tratar la independencia de Colombia. Pasa a las filas republicanas el jefe realista, Inchauspe. En Colombia se nombra a Bolívar como Presidente del Congreso y se dirige a Cúcuta, para prestar juramento. Allí lee a Lope de Aguirre la carta que este le dirige  a Felipe ll, y la califica “Acta Primera de Independencia de América”, este vasco de Oñate.

Entra a Quito, en 1822, libera a Ecuador. En 1823, nombra a Galdeano y Luis Urdaneta, representantes suyos ante los realistas para dar las condiciones de la firma de independencia, en 1824 libera al Perú, tras la batalla de Ayacucho. En Perú, da medidas de orden cultural, económico, social y administrativo. Al mismo tiempo se crea la República de Bolivia, en el acta de firma de independencia esta el doctor Mendizabal. Con el estarán Gobernador del Perú, Unanue; Manuel Lorenzo Vidaurre, Presidente de la Corte Suprema peruana, Casimiro Olañeta,  quien se había pasado a las filas patrióticas convencido por el Coronel Elizalde y Coronel Sistiaga.

El Libertador, sufre un nuevo atentado en 1828. Le ayuda su compañera Manuela Sáenz de Vergara, esta mujer hija e criollos vascos. Bolívar gustaba de compañías femeninas como la de su gran amiga Carmen Garraycoa y las hermanas de esta.

Es el año de 1830, Bolívar esta en precario estado de salud, se pone grave, muere en la Quinta de San Alejandrino, el 17 de diciembre. En su lecho de muerte, estarán varios vascos. Su edecán Capitán Iturbide, el General Sagarzazu y los hermanos Juan y Manuel de Ujueta.

El motivo de esta, es ampliar la curiosidad de la presencia de lo euskérico, por medio del estudio de personalidades que estuvieron de alguna manera incluidas en sus ideas y hechos, en la vida civil y militar del Libertador.

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