12 fragmentos de “Estudios sobre el amor” de José Ortega y Gasset

AUTOR Agencia Literaria

1.- El enamoramiento, en su iniciación es una atención anómalamente detenida en otra persona. A fuerza de sobar con la atención un objeto, de fijarse en él, éste adquiere para la conciencia una fuerza de realidad incomparable. Existe a toda hora para nosotros. Está siempre ahí. Los demás seres serán poco a poco desalojados de la conciencia. Este exclusivismo dota al objeto favorecido de cualidades portentosas.


2.- Cuando hemos caído en ese estado de angostura mental, de angina psíquica que es el enamoramiento, estamos perdidos. En los primeros días, aún podemos luchar; pero cuando la desproporción entre la atención prestada al ser amado y al resto de seres pasa de cierta medida, no está ya en nuestra mano detener el proceso.


3.- El enamoramiento es un estado inferior del espíritu, una especie de imbecilidad transitoria.


4.- El amor es el acto más delicado y vital de un alma, en él se reflejarán la condición e índole de ésta. Según se es, así se ama. Por esta razón, podemos hallar en el amor el síntoma más decisivo de lo que una persona es.


5.- No se enamora cualquiera ni de cualquiera se enamora el capaz.


6.- El amor es un hecho poco frecuente y un sentimiento que sólo ciertas almas pueden llegar a sentir; un talento específico que se da de ordinario unido a los otros talentos, pero que puede ocurrir aislado y sin ellos.


7.- Una vez iniciado, el proceso de enamoramiento transcurre con una monotonía desesperante. Quiero decir que todos se enamoran lo mismo (el listo y el tonto, el joven y el viejo, el burgués y el artista), pero no todos se enamoran por lo mismo. No existe ninguna cualidad que enamore universalmente.


8.- El deseo muere cuando se logra; fenece al satifacerse. El amor, en cambio, es un eterno insatisfecho. Vive del detalle y procede microscópicamente. Es monótono, insistente, pesadísimo.


9.- El instinto tiende a ampliar indefinidamente el número de objetos que lo satisfacen. Por contra, el amor tiende al exclusivismo. Nada inmuniza tanto al varón para otras atracciones sexuales como el amoroso entusiasmo por una determinada mujer.


10.- El amor es, por su misma esencia, elección. Y como brota del centro personal, de la profundidad anímica, los principios selectivos que la deciden son, a la vez, las preferencias más íntimas y arcanas que forman nuestro carácter individual.


11.- En el acto amoroso la persona sale fuera de sí, gravita hacia otra cosa. Amar es ligar el centro o eje de nuestra alma a aquella sensación externa.


12.- Amor es afán de engendrar en la belleza. Implica una íntima adhesión a cierto tipo de vida humana que nos parece el mejor y que hallamos preformado, insinuado en otro ser.


Publicidad

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*