“Deja el pasado atrás”. Por Karem Suárez

AUTOR Agencia Literaria

Si sonríes a un niño pobre de vestimentas, él te devolverá una sonrisa, si sonríes a un hombre negro él lo agradecerá, si sonríes a la mujer de alpargatas y vestimentas raídas ella sonreirá, así son los venezolanos, son libres para sonreír. A veces pasó por un lugar donde hay mucha hostilidad y solamente pienso en que la mejor medicina es el amor. El amor es curativo, nos hace sonreír. A veces la vida no es fácil, claro que no, pero como dice Savater, los gobiernos no gobiernan tu vida. La única elección que tienes es vivir una vida plena y hacerlo a tu manera. ¿Es necesario? claro que lo es. Perdonar, soltar y vivir sin apegos, hace que crezcas, pero nos apegamos al pasado, nos subestimamos, nos olvidamos de las potencialidades para los cuales fuimos hechos según el plan divino. Todo tiene un porqué. A veces el corazón duele, duele mucho. Está bien. Eso te hace humano, nos recuerda que vivimos en un siglo en donde debemos practicar lo que creemos. Vivir en un mundo donde todavía existen “apartheid” y las ayudas se conceden sobre base de prejuicios y discriminaciones es antihumano. Vivimos juzgando y etiquetando. ¿Quién nos dio esa potestad?. Observa el Mundo está allí para comértelo, para vivirlo, para soñarlo. Acepta al otro tal y como es. Cuándo nos permitimos hablar de “el negrito”, “el chino”, “el turco”,  entonces no estamos dando cabida a la paz, sino a la agresividad. Cuando vemos al otro con indignidad le estamos juzgando. ¿Quiénes somos para juzgar?. Confía está por amanecer. Confía y confía, el Universo no se creó en un minuto. ¿O sí? ¿Cuánto tiempo tiene de evolución el planeta?. ¿Cuánto tiempo de evolución de conciencia necesitamos para sanar?. Confía, cualquiera sea tu Dios. La grandeza de Dios habita en ti. Y sí eso es así perdona, suelta y confía en ti mismo con tanta convicción como si fueras a morir mañana. Recuerda los tratos crueles e inhumanos empequeñecen tu grandeza. Los abusos y los malos tratos sólo siembran mala semilla. El ego sólo te invita a hacerte más pequeño e infeliz. Por ello tu grandeza se cultiva desde la pureza de tu ser. Deja de envidiar al vecino él es tu hermano. Vive tu presente y cultiva tu futuro en el presente. Vive más. Perdona y perdona. Acepta y Acepta. La tolerancia te hará vivir una vida plena. Sonríe más, intenta hacer el ejercicio de sonreír, a pesar de las tormentas. Sé más amable  y cortés  inténtalo no pierdes nada con ello. Como dice Savater, “todos somos uno”, sino puedes reconocerte en la mirada del otro, tienes mucho que depurar. Pero, cuando puedes encontrarte en la mirada del otro, y hablar con la mirada, el camino se hace menos estrecho, más amplio y quién sabe tal vez esa sea la llave para ser feliz. Pronto amanecerá Venezuela, por favor, ten paciencia. Mantén el equilibrio. Nosotros somos gente amable, solidaria, digna, alegre, feliz. Somos hijos de emigrantes, entonces, deja de molestarte porque hay extranjeros en tu tierra. La extranjería no existe, todos somos hijos de la Tierra, sólo intentamos organizarnos para no colapsar, y así hicimos pactos sociales para que cada quien haga su misión y propósito de vida. Pero cuando entiendas tu propósito de vida en la Tierra, hazlo con amor, con tanto amor y pasión como nunca te lo has permitido. Así se logran los grandes sueños, las grandes metas. Así se ama. Así ejecutas tu plan de vida, y así te llega la felicidad, ese sueño tan anhelado del ser humano. Pero nos impacientamos, y dejamos de confiar. Toma un té, un café, lee un libro, escucha música, quiérete más. Déjate querer, la dulzura puede tocar a tu puerta y  no la dejas entrar. Deja que tu corazón decida una vez en tu vida. Tal vez puedas hallar la sonrisa que buscas en el otro. Ríe con los ojos. Ríe con el hígado. Olvida y vive el presente. Cuánta paz habita en quiénes vivimos el presente. Pero quiénes planifican mucho, se nos devana los sesos pensando ¿Cómo? ¿Para qué? y ¿Para quién?. No es tiempo para preguntas cómo esas, organiza tu vida para vivirla en el presente, deja el pasado atrás y vive a pesar de las tormentas, las lluvias purifican, limpian y también destruyen lo que no hace falta, así nos duela, porque lo que no sabemos es que cuando algo se va, es porque lo mejor está por venir: UNA VIDA NUEVA.

Karem Suárez.

 

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