“La Universidad del Zulia, primera etapa de su funcionamiento. 1891 – 1904”. Por Ortín de Medina, Nevi

AUTOR Agencia Literaria

LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA, PRIMERA ETAPA DE SU FUNCIONAMIENTO. 1891 – 1904.

CONTEXTO SOCIOPOLÍTICO DE LA INSTALACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA.

            En Venezuela durante la presidencia del Dr. Raimundo Andueza Palacio (1890 – 1892) se decretó la disolución del “matrimonio inconsulto” impuesto por Guzmán Blanco al reducir las dos entidades federales, Falcón y Zulia, a secciones de un solo estado, el estado Falcón.

A decir de muchos autores, en esta medida subyacía el propósito personalista de eliminar al Zulia como “Estado soberano dentro del pacto federal” ya que según la Constitución de la República de 1874 los Estados del país eran veinte y según la de 1881 estos quedaban reducidos a nueve entidades políticas, donde Falcón y Zulia eran entidades por sí solos. El personalismo de Guzmán Blanco se manifestó cuando no estuvo de acuerdo con la formación del Gran Estado Falcón Zulia e impuso su criterio en la reunión de la Legislatura del año 1883 para que el Estado se llamara simplemente Falcón, capital Capatárida, con dos secciones, Falcón y Zulia, cada una bajo la responsabilidad de un Gobernador, cuyo jefe inmediato sería el Presidente del Estado Falcón, de esta forma el nombre de Zulia como Estado desapareció. (Ortín, 1991: 99)

            Como consecuencia de esta situación, Maracaibo dejó de ser capital del Estado Zulia desde 1881 hasta 1890, cuando después del retiro de Guzmán Blanco de la Presidencia del país, el Presidente electo en 1890, Dr. Raimundo Andueza Palacio, tomó en consideración la conflictividad socio política que existía en Maracaibo ante la posibilidad de que la nueva Constitución oficializara al Estado Falcón con las dos secciones, Falcón y Zulia, y además por la existencia de una opinión pública opuesta a esto, y que se expresaba en la prensa de Maracaibo, decidió disolver tal “matrimonio inconsulto” y regresar a cada uno de los dos Estados que lo integraban, su libertad y soberanía dentro del pacto federal, a través de un Decreto de fecha 3 de mayo de 1890.

DECRETO DE ERECCIÓN DEL COLEGIO FEDERAL EN UNIVERSIDAD DEL ZULIA. 29 DE MAYO DE 1891.

            En este escenario socio político, el Dr. Andueza Palacio, como Presidente de la República, también aceptó las demandas que un grupo de profesores del Colegio del Zulia le venían presentando para que se le reconociera oficialmente al Colegio su status de Universidad, que de hecho ya lo tenía desde 1890; en consecuencia, después de los múltiples esfuerzos y de los enardecidos planteamientos hechos por los Diputados por el Zulia ante el Congreso de la República, Drs. Rafael López Baralt, Francisco Eugenio Bustamante y Don Antonio Aranguren, se firmó finalmente en el año 1891, el 29 de mayo, el Decreto de Erección de la Universidad del Zulia. Este Decreto legislativo erigió en universidad el Colegio Federal de Primera Categoría, residente en Maracaibo. Según el contenido del mencionado Decreto, este obedeció a la intención de regularizar, desde el punto de vista legal, la situación contradictoria que vivía el Colegio, ya que a pesar de contar desde el año anterior, con las Cátedras correspondientes al Curso de Ciencias Eclesiásticas que se le exigía a las universidades, oficialmente este instituto de instrucción no estaba regido por la legislación universitaria, lo que entorpecía su marcha regular y progresista.

En el contenido de este Decreto, está la diferencia de la creación de la Universidad del Zulia con las otras dos que funcionaban en el país, la Central y la de los Andes, ya que su antecedente institucional es un Colegio Federal, y el de las otras es un Convento.

Para instalar la Universidad del Zulia en Maracaibo, el Gobierno Federal no contaba con otra edificación sino la que ocupaba el Colegio, edificio del antiguo Convento de los Franciscanos, y debido a su mal estado, en el Decreto de Erección se acordó la suma de Bs. 246.688, para su reparación y para la compra de mobiliario y útiles necesarios.

A pesar de que a nivel de la sociedad zuliana y del Congreso de la República  existía cierto consenso para lograr la instalación de una universidad en Maracaibo, con un modelo diferente a de las ya existentes en el país, la universidad que el Zulia quería no tuvo la aceptación necesaria, primero porque era diferente al que establecía la legislación de la instrucción superior y científica, y segundo, según se deduce de la prensa regional y nacional del momento, al enfrentamiento ideológico que existía entre los llamados espiritualistas y los materialistas. (Ortín, 1991: 155)

Cuando el Colegio Federal fue erigido en universidad en 1891, los estudios que ofrecía quedaron inactivos, aunque siguieron funcionando los que daban las instituciones particulares; ante esta problemática situación, las primeras autoridades rectorales, como alternativa de solución decidieron incorporar a la universidad la Cátedra de Pedagogía Primaria, y la de Gramática Castellana.

Para 1891 el Colegio fue erigido en Universidad, y ya había cumplido la función que le asignaron los ilustrados en el momento de su instalación en 1839 la cual fue: iniciar la repartición de las luces, así lo señaló el primer Rector del Colegio, Lic. Carlos Urdaneta en el discurso de orden que pronunció en el acto de su instalación, cuando se refirió a las luces quiso expresar la llegada de la ciencia y de las artes, según la ilustración, así dijo:

¡Que miserables son los pueblos dominados por la ignorancia! Enteramente privados de las luces, vegetan en un funesto embrutecimiento acompañado de los males que trae consigo el error y las preocupaciones…

La repartición de las luces… es tan favorable a las costumbres como la división de las riquezas… (Anales del Colegio Federal del Estado Falcón Zulia, 1953, Tomo I, Rincón, Gamero, Ortín, 1986:I, 345)

 El reconocimiento a esta llegada de las luces también lo hizo el Dr. Manuel Dagnino en el Discurso de Orden que pronunció al instalarse la Universidad del Zulia en 1891 cuando dijo: “Señores académicos la estela de luz que ha dejado nuestro Colegio en el medio siglo de su existencia…” (Anales del Colegio, 1953, Rincón, Gamero, Ortín, 1986: II, 285)

INSTALACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA. LA FIESTA DE LAS CIENCIAS EN MARACAIBO. 11 DE SEPTIEMBRE DE 1891.

El día 11 de septiembre de 1891 se realizó el acto de instalación de la Universidad del Zulia en Maracaibo, el acta del evento aparece inserta en los “Anales del Colegio del Estado Federal Falcón Zulia”, y dice que el mismo se inició con la presencia de una masiva y entusiasta concurrencia de intelectuales, estudiantes y ciudadanos, fue tal la alegría y animación que existió entre los presentes ese día, que la presidencia lo declaró como la Fiesta de las Ciencias.

La animación y entusiasmo que se notaba en todos  los semblantes, las gratas armonías de la banda marcial, los repiques de campanas del Templo de San Francisco, las detonaciones de los fuegos artificiales, todo contribuyó a hacer más amena y solemne esta fiesta de las ciencias que marcará época en los Anales del Zulia y que deja recuerdos imperecederos en el ánimo de la juventud estudiosa, que de hoy más acudirá solicita a las aulas de esta Universidad a buscar allí nuevos senderos de progreso y engrandecimiento y fecundos ideales para satisfacer su sed de ciencia. (Anales del Colegio Federal del Estado Falcón Zulia, Vol. I-II, 1953:4)

    Se observa la influencia de la tendencia cientificista del positivismo en el acto de instalación de la Universidad, bautizado como la Fiesta de las Ciencias, sin embargo en el discurso de orden de ese día dictado por el Dr. Manuel Dagnino, que destacó por su valioso contenido histórico, la concepción presente fue la cristiana, así cuando se refirió a lo que Maracaibo aspiraba de su Universidad dirigida por el Dr. Francisco Ochoa dijo: “las Universidades  instituciones esencialmente católicas, pues fue la iglesia quien las fundó”. (Anales del Colegio Federal Falcón Zulia, I-II, 1953), sin embargo reconoció que en ese momento las universidades habían perdido su autonomía porque su vida material dependía del gobierno e impartían a la juventud estudios generales… “y la que hoy nace a la vida pública e histórica asegura a la juventud zuliana un foco perenne de intensa luz, según la medida de sus facultades” (Anales del Colegio Federal Falcón Zulia). Pero más adelante cuando se acentuó en la vida universitaria la discrepancia entre la concepción cristiana y la cientificista, pidió la instalación en Maracaibo de una universidad católica en noviembre de 1898.

La apertura del acto de instalación estuvo a cargo del Dr. Pedro Luengo, quien hasta ese momento había ocupado el cargo de Rector del Colegio Federal, y pasaba en ese momento a ocupar el cargo de Vice Rector de la Universidad del Zulia.

El Ministro de Instrucción Pública comunicó haber nombrado a los Drs. Francisco Ochoa y Pedro Luengo, Rector y Vice Rector respectivamente. El Gobierno del Estado comisionado por el Presidente de la República dio posesión del establecimiento sede (donde funcionó el Colegio) a los nuevos funcionarios y el Dr. José del Carmen Ramírez, Secretario General del gobierno del Zulia, tomó el juramento de ley y les dio posesión de sus respectivos cargos a las nuevas autoridades.

La Universidad del Zulia nació entre cantares poéticos zulianos que expresaron la gran alegría existente por la instalación de tan ansiado instituto de instrucción superior y científica en Maracaibo.El Dr. Francisco Ochoa en su carácter de Rector, y en nombre del Gobierno de la Nación, y bajo los auspicios del Todopoderoso, declaró solemnemente  inaugurada la Universidad del Zulia y el Dr. Manuel Dagnino, como orador, pronunció el Discurso de Orden; a nombre de los alumnos del Instituto habló el Br. Candelario Raggio, cursante del primer bienio de Ciencias Políticas. Luego el Rector concedió el uso de la palabra a los Brs. Clodomiro Rodríguez, Udón A. Pérez y Bartolomé Osorio, y a los Sres. Simón González Peña y Silfredo E. Flores.

El Discurso de Orden del Dr. Manuel Dagnino, destacado médico y representante de la concepción cristiana en la región, destaca por su extensión y contenido histórico, expresa una visión de los logros alcanzados por el Colegio durante toda su existencia (1830 – 1891), y de lo que, según el orador, debía ser y producir la universidad que se iniciaba. El orador se refirió al nombramiento de las primeras autoridades rectorales y dijo:

“El doctor Ochoa, que lleva en su corazón un tesoro de amor patrio que ha sabido esparcir oportunamente en los monumentos e institutos de nuestra civilización, también sabrá sembrar en la Universidad de Maracaibo semilla imperecedera del mas acrisolado patriotismo”. (Anales del Colegio Federal del Estado Falcón Zulia, 1953: Tomos I y II)

            El Dr. Dagnino señaló la existencia en la sociedad de Maracaibo, sobre todo a nivel de los intelectuales, de la discusión existente entre diversas concepciones ideológicas, sobre todo entre la cristiana y la positivista. Así dijo:

“Desgraciadamente con el libre examen renació el caos en la inteligencia, pretendiendo el hombre de hoy, poder renegar del Cristianismo y llegar a ser filósofo sin los auxilios de la revelación. La prueba señores, se ha hecho en grandes escalas, ahí están los filósofos alemanes, ahí están los positivistas y racionalistas franceses, ahí a la mano tenéis al inglés Spencer y a los modernísimos de allende el Rhin, Scapenhaver y Hartmann: de todos se derivan los mismos errores que enseñaron los filósofos del mundo antiguo; y con tanto fantasear, con tanto suponer y con tanto negar no son capaces de formar, no digo un pueblo libre y feliz, pero ni siquiera un hombre honrado. ¿Qué lecciones de libertad, ni honradez pueden dar los que hacen del hombre una máquina de locuras y de dislates, de inmoralidades supinas y de vergonzosas aspiraciones?” (Discurso de orden del Dr. Manuel Dagnino, 1891: 16).

Aquí se evidencia su crítica a las concepciones ideológicas no cristianas, específicamente a las positivistas y racionalistas, exaltó los beneficios que aportaba la concepción cristiana a los jóvenes y a la patria cuando dijo:

“…no hizo un gran bien a esta patria, a esta sociedad el benemérito Pbro. Rincón, educando a la juventud de su tiempo en la filosofía cristiana, que con tanta gallardía desenvuelve Balmes en sus obras?” (Discurso de orden del Dr. Manuel Dagnino, 1891: 16).

            Al referirse a la filosofía de Balmes (de carácter pre escolástico) que dictaba en el Colegio Nacional el Pbro. Rincón, también señaló:

“…deben nuestra juventud y nuestra literatura su carácter, su solidez y su apartamiento de esa que llaman ahora Escuela Radical, especie de “pocilgas filosóficas” en donde caben todo error y toda locura piadosa y cuya intención es hacer con las modernas sociedades lo mismo que hicieron los sofistas, los epicúreos y los ateos con las sociedades griegas y romanas: corromperlas para hacerlas esclavas”. (Discurso de orden del Dr. Manuel Dagnino, 1891: 18).

Aquí Dagnino se refirió a las nuevas ideas filosóficas que estaban presentes en la sociedad zuliana, las llamó “Escuela Radical” y a su juicio, eran instrumentos de corrupción social que conducirían a consecuencias negativas en la formación de los jóvenes y en la sociedad en general, de allí su calificativo de “pocilgas filosóficas”.

Al señalar la discusión y confrontación ideológica que ya existía en Maracaibo para 1891, consideró como algo muy acertado y beneficioso el que se hubiese seleccionado al Dr. Ochoa, practicante del cristianismo, como primer Rector de la naciente institución, lo consideró “el mejor piloto”, para guiar la nave, la universidad, entre esas turbulentas aguas agitadas por la concepción racionalista liberal, por el positivismo y por el libre examen; así expresó:

“Señores académicos: la inteligencia y aptitudes del piloto han sido en todo tiempo seguridad en los rumbos de la nave, y en el presente caso, la universidad a cargo de tan experto marino, llevará viaje seguro y feliz, evitando las sirtes y los escollos de toda institución que principia”. (Discurso de orden del Dr. Manuel Dagnino, 1891: 22).

            Habló de la universidad como una institución esencialmente católica, pues explicó que había sido la iglesia quien las fundó e inspiró en Italia, Inglaterra, Francia, España, Asturias y Alemania, y mencionó que al pasar el tiempo la universidad había perdido la autonomía con la cual había nacido, debido a que su vida material, en ese momento, dependía del gobierno, luego disertó sobre la interrogante ¿qué se espera de una universidad en nuestros días? Y argumentó:

“¿Se tiene derecho a esperar, señores, el afianzamiento y desarrollo de las letras patrias, el cultivo de la filosofía y el desenvolvimiento progresivo de las ciencias médicas. Nada mas que esto, señores?

No! aún falta mucho del infinito por la cantidad y el número. Las matemáticas puras y mixtas deben tener dignos representantes, lo mismo que la ciencia del derecho y la justicia, y la “ciencia de las ciencias”, la de Dios, la Sublime Teología, que corona la cúspide de todos los humanos conocimientos. Para formar, pues buenos escritores, distinguidos humanistas, literatos, en una palabra tenemos que vigilar el estudio de los idiomas antiguos, latín y griego y el de los modernos, que pertenecen al programa universitario. Sobre todo, la lengua patria debe merecer nuestra atención.

Sin idioma propio, ilustrado y filosófico quien podría llamarse letrado?” (Discurso de orden del Dr. Manuel Dagnino, 1891: 23).

Cuando se analiza el discurso pronunciado por el Dr. Dagnino, se deduce que la marcada influencia del sector eclesiástico sobre la educación colonial, había continuado en el Colegio Nacional de Maracaibo, por eso presenta la propuesta para que la universidad que se estaba instalando iniciara sus actividades a la luz de la concepción cristiana, y la fundamentó cuando expresó que el cristianismo imperaba mayoritariamente en la sociedad maracaibera de ese momento, así como en la mayoría de los profesores y estudiantes universitarios.

            Parece que a la luz del cristianismo se pretendió desconocer el progreso científico que se había venido desarrollando en Maracaibo por influencia de otras ideologías, como la de la ilustración y el positivismo.

ALGUNOS RASGOS SOBRE EL FUNCIONAMIENTO DE LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA EN SU PRIMERA ETAPA. 1891 – 1904.

PRIMER PERÍODO RECTORAL. 11 DE SEPTIEMBRE DE 1891 A NOVIEMBRE 1892. (1 año, dos meses).

            Desde el momento de su instalación en 1891, bajo la tutela de su Rector, Dr. Francisco Ochoa y la del Dr. Pedro Luengo, como Vice Rector, la Universidad del Zulia  adoleció de graves problemas, tales como el escaso presupuesto, y el estado ruinoso de su sede; pero entre sus fortalezas contaba con una gran aceptación por parte de la sociedad de Maracaibo, en su inicio tenía una matrícula de 418 estudiantes y la dedicación, preparación y responsabilidad de sus autoridades y profesores.

            El doctor Héctor Cuenca (1956), en el Discurso de Orden que pronunció en Maracaibo en el acto de instalación del Círculo Zuliano de Escritores, dijo:

“Mas si de pobreza padecía la universidad en cuanto a recursos materiales, en cambio rico era su florecimiento en las diversas ramas de las ciencias y las letras. Ya de antes el Zulia dictaba la palabra señera en muchas de las actividades científicas, artísticas y culturales del país… La universidad era la verdadera Alma Mater de todo un vasto movimiento científico cultural”. (Cuenca, 1956: 2)

            A partir de su instalación, sus autoridades procedieron a la organización de la universidad, formaron las ternas para la previsión de las Cátedras que se instalarían el 16 de septiembre, nombraron los catedráticos, con carácter interino, y al portero; exhortaron a las Facultades a instalarse, y a elaborar nuevos planes de estudio.

“Suprimida de la universidad la Escuela Federal de Instrucción Primaria que funcionaba anexa al Colegio, el Sr. Rector, Dr. Ochoa, solicitó del Gobierno Nacional la instalación en el edificio de dos cátedras oficiales del idioma patrio. Pero habiendo sido negada la solicitud fundándose aquel en que el estudio de la Gramática Castellana no correspondía a las universidades (con razón indiscutible), el Rector dictó un Decreto, aprobado por el Ejecutivo Federal, estableciendo dichas clases “en vista de que el estudio del idioma patrio era la base de los ulteriores estudios”. (Nava, 1940: 151).

            Se aprobó el primer Reglamento del Régimen Interior de la Universidad del Zulia, y el Decreto sobre la Biblioteca que debía funcionar en la universidad, y se gestionó la obtención de la Partida establecida en el Decreto de Erección para reparar la planta física del local.

SEGUNDO PERÍODO RECTORAL. 22 DE NOVIEMBRE DE 1892 – JUNIO 1896. (Tres años, 7 meses).

El segundo período rectoral de la Universidad del Zulia estuvo presidido por el Presbítero, Dr. Francisco José Delgado como Rector, sacerdote, notable letrado y orador de la iglesia católica; como político estuvo en la cárcel y en el exilio en varias oportunidades. Como Vice Rector continuó el Dr. Pedro Luengo.

            Durante este período, el Presidente del Estado Zulia, Dr. Muñoz Tebar, mediante Decreto, creó el 10 de marzo de 1894 una clínica de Medicina y Cirugía, en los hospitales de Maracaibo, cuyo asiento principal estaría en el anfiteatro anatómico del Hospital de Chiquinquirá. En el considerando del Decreto se lee: “existen en la Universidad del Zulia, cursos de Medicina y Cirugía, y que los estudiantes en ellos matriculados, han menester de estudios prácticos hechos sobre el enfermo y sobre cadáver, que ensanchen el radio de sus conocimientos teóricos”.

El Gobierno del Estado nombraría el profesor que estaría a cargo de dicha clínica con un sueldo de doscientos bolívares mensuales; el primer profesor nombrado fue el Dr. Manuel Dagnino y debido a una licencia que le fue concedida  para viajar a Europa, el Presidente del Estado, Alejandro Andrade, el 1° de junio de 1895, nombró como su sustituto al Dr. Francisco Eugenio Bustamante.

            Así mismo, el Presidente del Estado Zulia, creó el periódico “Clínica Médico Quirúrgica de los Hospitales de Maracaibo”, donde se divulgaría la lección sobre el caso mas notable que ocurriera cada mes en dicha clínica.

            Debido al estado ruinoso del local de la universidad, fue clausurado para prevenir desgracias, y luego el Dr. Delgado, con la participación de los estudiantes, logró la ayuda del gobierno regional para su reconstrucción.

            Durante este período rectoral, en el año 1895, se le solicitó al Ministro de Instrucción Pública, la instalación de una Facultad de Pedagogía en la Universidad del Zulia, pues ya existían 58 maestros graduados de instrucción primaria; pero tal petición no tuvo una respuesta favorable. Durante este período rectoral, se publicó el Tomo II de los Anales del Colegio.

TERCER PERÍODO RECTORAL. JUNIO DE 1896 A SEPTIEMBRE DE 1897.

            Rector, Dr. José Antonio Chávez, Vicerrector Dr. Pedro Luengo.

CUARTO PERÍODO RECTORAL. SEPTIEMBRE 1897 – ENERO 1900.

            El cuarto período rectoral de este instituto estuvo presidido por el Dr. Francisco Eugenio Bustamante. El Dr. Domingo Montero ocupó la posición de Rector interino de la institución en el período febrero a junio de 1898, por asistencia del Dr. Bustamante al Congreso Nacional.

            El cargo de Vicerrector Secretario fue ocupado por el Dr. José del Carmen Ramírez, como interino, de septiembre a noviembre de 1897; de noviembre de 1897 a febrero de 1898 por el Dr. José Domingo Montero; de febrero a agosto de 1898, la posición estuvo vacante; en septiembre de 1898 ocupó el cargo como interino el Dr. Alfredo Rincón; y de octubre de 1898 a enero de 1900, el Dr. Marcial Hernández.

            En 1895, a raíz de la celebración del Congreso Pedagógico en Caracas, presidido por el Dr. Rafael Villavicencio en su condición de Rector de la Universidad Central, se conformó una comisión donde participó Villavicencio, que en el año 1896 presentó al Ejecutivo Nacional, el proyecto para un nuevo Código de Instrucción Pública, en el cual predominaba la influencia de la concepción positivista.

Dicho proyecto de ley fue acogido y su aprobación por el Congreso se dio el 3 de junio de 1897, en momentos cuando en dicho organismo participaban como representantes por el Zulia, el Dr. Francisco Eugenio Bustamante y el Dr. Rafael López Baralt, y al frente del Ministerio de Instrucción Pública se encontraba el Dr. Rafael Villavicencio.

En la Memoria y Cuenta del Ministerio de Instrucción Pública que presentó el Dr. Villavicencio en 1898 ante el Congreso, sobre la gestión de esa dependencia durante el año anterior, dijo: “El último Congreso (1897) sancionó un Código de Instrucción Pública, para dar satisfacción a las necesidades de la civilización moderna”.

A los tres meses de haberse aprobado tal Código, el Gobierno Nacional designó como Rector de la Universidad del Zulia al Dr. Francisco Eugenio Bustamante, quien pasó a desempeñar este cargo conjuntamente con el de Senador por el Zulia ante el Congreso Nacional.

El Código de Instrucción Pública de 1897, último del siglo XIX, fue promulgado durante la presidencia del General Joaquín Crespo, y chocaba con la realidad imperante en la estructura y funcionamiento de la Universidad del Zulia y con la ideología predominante en la sociedad donde ella funcionaba.

“Con el nombramiento del Dr. Bustamante como Rector de la Universidad, se inicia para nuestro instituto una de sus épocas mas brillantes y agitadas, respondiendo a las imperativas exigencias de los tiempos en la cuestión de ideas filosóficas y doctrinas científicas que invadían los centros intelectuales y docentes del mundo”. (Nava, 1940: 162).

            El doctor Bustamante, amparado en la nueva legislación de la instrucción pública, pasó a la historia de la educación como el Rector que a fines del siglo XIX, se atrevió a llevar adelante el proceso reformista de la Universidad del Zulia, acorde con el cientificismo positivista  y quien tuvo el valor de enfrentar las críticas y contradicciones ideológicas que tales reformas generaron a nivel externo e interno al instituto que dirigía.

            Sus políticas reformistas provocaron tal confrontación ideológica entre los cientificistas positivistas y los representantes del cristianismo, que ese afán de modernizar la universidad y de ajustar su funcionamiento al nuevo Código de Instrucción Pública, provocó el aparecimiento de diversas situaciones que se fueron convirtiendo en causas que debilitaron el consenso del cual gozaba la universidad por parte de su comunidad regional, al momento de su instalación.

            A través de la prensa, especialmente el periódico católico “La Religión”, se realizó toda una campaña en contra del Rector y de la institución, se les acusaba de “ateos”, y de “libres pensadores” y los representantes de la Iglesia incitaban a los padres y representantes a no inscribir a sus hijos y representados en una institución con tales características, esto surtió efecto dentro de la sociedad zuliana, así al estudiar la matrícula puede verse como esta fue disminuyendo, a tal punto que se convirtió en una de las causas internas del cierre de la universidad en 1904.

            En cuanto al personal docente, se observa que durante este período rectoral, se produjo un intenso movimiento: renuncias a sus clases por parte de profesores que venían desempeñando sus funciones como personal directivo y docente desde el Colegio, peticiones de licencias, destituciones, fallecimientos, como puede observarse en el siguiente cuadro:

Fecha Nombre y Apellido Título Cargo que ocupaba Causa
18-09-1897 Pedro Luengo Doctor Vice Rector y catedrático Renuncia
18-09-1897 Francisco Ochoa Doctor Catedrático Renuncia
27-10-1897 Nicolás Ma. Olivares Presbítero y doctor Catedrático Renuncia
06-11-1897 Francisco Rincón Doctor Catedrático Pidió licencia
16-11-1897 Francisco Suárez Doctor Catedrático Fallecimiento
08-12-1897 José del Carmen Ramírez Doctor Catedrático Renuncia
28-09-1898 Manuel María Ramírez Doctor Catedrático Destituido
24-10-1898 José Domingo Montero Doctor Vice Rector y Catedrático Fallecimiento
25-09-1899 Manuel Dagnino Doctor Catedrático Renuncia. El rector pidió jubilación.

Fuente: Cuadro elaborado por Nevi Ortín de Medina, según datos que aparecen en el Copiador de notas oficiales de la Universidad del Zulia. 1891 – 1900. Compilación (inédita) del doctor Darío Parra. 1936.

            La cantidad de nombramientos de profesores con la categoría de interinos, las interrupciones, las renuncias, el decrecimiento de la matrícula y los constantes reclamos del Rector a las dependencias del Gobierno Nacional por el incumplimiento en la entrega mensual del presupuesto universitario, son indicadores de la agitación y la inestabilidad que se vivía en la universidad como reflejo de la situación política imperante en el país.

            El Código de 1897 no contempló la autonomía universitaria, la universidad no podía nombrar sus autoridades ni sus profesores, esto seguía siendo potestad del Ejecutivo Nacional. Establecía que en las universidades debían funcionar seis Facultades: Ciencias Médicas, Ciencias Políticas, Ciencias Eclesiásticas, Ciencias Exactas, Filosofía y Letras, y la de Farmacia, esto no pudo ser cumplido en su momento por esta universidad, por lo que pasó a estar al margen de la ley.

PRIMERAS TESIS DOCTORALES EN LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA. 1897.

            Este Código también puso fin al sistema de exámenes que se venía implementando, el cual a nivel nacional ya había sido muy cuestionado, sobre todo por el famoso médico y científico, Dr. Luis Razetti, y en su artículo 161, introdujo por primera vez en la legislación venezolana, que el candidato a grado, el aprobado sucesivamente en los exámenes parciales de un curso superior, presentaría con anticipación una tesis sobre materia de su libre elección.

            El Rector Bustamante le prestó mucha atención al cumplimiento de este artículo, a pesar que el Código de 1897 se empezó a implementar en 1898, porque según afirmó el Dr. Robinson Suárez Herrera (1976) en su libro “Primeras tesis doctorales de la Universidad del Zulia”, fue en esta universidad donde se presentaron por primera vez en Venezuela las tesis para obtener el título de doctor.

            En el libro “Compilador de notas oficiales de la Universidad del Zulia. 1891 – 1900”, se encuentra un oficio del año 1897 dirigido por el Rector Bustamante al Ministro de Instrucción Pública, donde le informa que le está enviando dos ejemplares de las tesis de grado presentadas en dicho instituto, para obtener el título de doctor, y que según el Dr. Herrera, fueron las primeras que se presentaron en Venezuela.

Autor de la tesis Título de la tesis Fecha envío Grado
1 Enrique Acosta   07-12-1897 Dr. Cs. Políticas
2 Renato Serrano   07-12-1897 Dr. Cs. Políticas
3 José E. Serrano Estudios médicos sobre el aborto 07-12-1897 Dr. Cs. Médicas
4 Antonio Ma. Delgado Dispepsias 07-12-1897 Dr. Cs. Médicas
5 Mariano Parra Estudio sobre la pleuresía aguda serofibrinosa franca 07-12-1897 Dr. Cs. Médicas

Fuente: Cuadro elaborado por Nevi Ortín de Medina según datos del Copiador de Notas oficiales de la Universidad del Zulia. 1891 – 1900.

            Según el Dr. Herrera (1976), posteriores a estas fueron presentadas, durante el mismo período rectoral del Dr. Bustamante las siguientes (por su condición de médico, el autor solo reseñó las tesis de ciencias médicas).

Autor de la tesis Título de la tesis Fecha de presentación
1 Marcial Hernández Tuberculosis pulmonar 21-12-1897
2 Augusto Soto Rivera Estudio sobre Difteria 23-12-1897
3 Adolfo D’Empaire Septicemia puerperal 12-1897
4 Trinidad Montiel Fiebre Tifoidea 20-01-1898
5 Fulgencio Perozo Cistitis Aguda 20-01-1898
6 Jaime S. Pons Estudios médicos sobre el pulso 24-01-1898
7 Ramón Soto González Hepatitis Aguda – abscesos hepáticos 24-01-1898
8 Santiago Rodríguez La sugestión hipnótica y sus aplicaciones médicas 14-08-1898

Fuente: Cuadro elaborado por Nevi Ortín de Medina según datos del Dr. Robinson Suárez Herrera (1976) en su libro Primeras tesis doctorales de la Universidad del Zulia.

ESCUELA MÉDICA DE BUSTAMANTE.

            Por el título de estas tesis se deduce el avance que había alcanzado la investigación y la medicina científica para 1898 en la Universidad del Zulia. Este grupo de doctores en medicina conformaron en Maracaibo la llamada Escuela Médica de Bustamante, y a partir de la obtención de sus grados se destacaron en docencia, en política, en el ejercicio de su profesión y en el área económica. A pesar que la Universidad del Zulia fue obligada a cerrar sus puertas en 1904 ellos no permitieron que la oscuridad se apoderara del Zulia y a través de sus acciones mantuvieron vivas las demandas en pro de su reapertura.

ACCIONES REFORMISTAS EN LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA.

            Dentro del marco normativo que fijaba el Código de 1897, el Dr. Bustamante inició una serie de acciones reformistas en la universidad, entre ellas pueden mencionarse:

-Fundó nuevas Cátedras, como la de Antropología e Historia de la Medicina (1898), a cargo del joven doctor en medicina, Marcial Hernández, quien obtuvo su grado el 21 de diciembre de 1897, y quien se desempeñó en el período octubre de 1898 a enero de 1900 como Vice Rector. Dos años antes (1896), el Dr. Rafael Villavicencio había inaugurado esta cátedra en la Universidad Central. También se fundaron las cátedras de Patología Interna y la de Historia Natural,  a cargo del Dr. Guillermo Quintero Luzardo.

-Estableció el dictado de las lecciones inaugurales, a cargo de los nuevos profesores que instalaran algunas cátedras, “costumbre que es ley, en los grandes centros de instrucción de los países mas avanzados y cultos que nosotros” (Bustamante, 1899: N° 14, 67).

-Incorporó profesionales jóvenes al personal docente, ante el movimiento del personal docente, como se señaló anteriormente. El Rector llamó a colaborar como catedráticos de la universidad a gente joven, recién graduada, ejemplo los doctores Marcial Hernández, Guillermo Quintero Luzardo y Juan Besson.

-Reinició las prácticas de medicina operatoria, al igual que lo hizo con anterioridad el Dr. Esteva Parra al iniciar las clases de medicina en Maracaibo. El Dr. Bustamante llevó a sus discípulos al Anfiteatro a practicar medicina operatoria, primero en cadáveres y luego en vivos, en pacientes, siempre bajo su inmediata dirección. También defendió valientemente ante el Presidente del Estado y el Dr. Manuel Dagnino el derecho que tenían los estudiantes de la universidad de asistir y realizar prácticas y experimentos científicos en el Instituto Pasteur de Maracaibo.

-Estableció clases libres de diversas materias.

-El Rector fundó a sus expensas un periódico para la universidad, titulado “La Universidad del Zulia”. Su primer número apareció el 22 de enero de 1898 y en él se lee que circularía gratis, una vez al mes, por cuenta del Rector. El propósito de Bustamante era lograr que el periódico sirviera como:

“…órgano que estimulara e hiciera mas fecunda la actividad intelectual de la juventud estudiosa del Zulia, y a la vez que sirviera como órgano propio de publicidad a las distintas palpitaciones de vida intelectual en el primer instituto docente de la capital zuliana”. (Bustamante, 1899: 97)

El Dr. Bustamante pretendió que el periódico de la universidad se convirtiera en un testimonio irrecusable del amor que por la difusión de las ciencias y las letras sentía él como Rector de la Universidad del Zulia. En sus páginas se planteó la confrontación ideológica que se vivía en ese momento en Maracaibo y las acusaciones que se le hacían a su labor como Rector, así en una oportunidad dijo:

“La envidia y el espíritu sectario, aunados en el propósito de oponer obstáculos al movimiento evolutivo de nuestra sociedad, creyeron fácil triunfo desconceptuarnos y dándose a la ingrata labor de echar sombras sobre el instituto docente que el Gobierno Nacional ha confiado a nuestra dirección, lanzaron la falsa aseveración de que la universidad oficial del Zulia se había declarado atea…. Mas que le pese a los oscurantistas, ésta continuará los nuevos rumbos que le ha trazado su actual director, quien feliz y satisfecho de contribuir al progreso científico del país, pondrá especial esmero en mantener vivo en el corazón de la juventud estudiosa del Zulia el amor a la ciencia, el amor a la virtud, el amor a la verdad sea cual fuere. Y puesto que los tiempos son aún de lucha por el triunfo de la ciencia, lucha porque la razón sea soberana y lucha porque la libertad impere en todos los pueblos, por la razón y la libertad continuaremos luchando como hasta hoy, con la firme convicción que la ciencia inspira”. (Bustamante, 1896: N° 14, 98)

En esas líneas el Rector explicó la situación que se vivía en la institución y en la sociedad del momento, así como su disposición a luchar por sus ideas cientificistas. Tanto en el periódico de la universidad como en los diarios regionales de ese momento, apareció plasmada la gran resistencia por parte de la iglesia, de los intelectuales cristianos y de la propia sociedad, donde aún prevalecía el cristianismo, a que estas nuevas ideas sobre la razón, la libertad, la ciencia y la evolución fueran difundidas dentro de la universidad. El diario católico de la ciudad capital “La Religión”, al mismo tiempo que atacó duramente al Dr. Luis Razetti, se dedicó en sus páginas a criticar muy fuertemente la labor reformista que el Dr. Bustamante llevaba a cabo en la universidad, y a promover la propuesta de establecer una universidad católica para el Zulia.

Promovió concursos científicos, y no literarios como se acostumbraba, estos causaron graves polémicas entre cristianos y liberales cientificistas. Con motivo del cuarto centenario del descubrimiento de Venezuela, abrió certámenes científicos, uno sobre ciencias eclesiásticas, otro sobre ciencias políticas y otro sobre ciencias médicas. Las tesis (temas) fueron, para el primer certamen: “Paralelo entre la Iglesia Cristiana de los primeros siglos y la actual”. Para el segundo: “Juicio sobre la moderna escuela penal antropológica”. Para el tercero: “Diferencias anatomo fisiológicas entre el hombre primitivo y el civilizado y culto de nuestros días”

“Las tesis causaron polémica, la primera proposición de tesis fue considerada herética, aduciéndose que no podía establecerse el paralelo pedido, por haber sido siempre una misma iglesia”. (Ortín de Medina, 1991: 194)

Ante tal posición el Dr. Bustamante reaccionó y a través del periódico “La Universidad del Zulia”, los integrantes de la redacción del mismo, Bustamante estaba fuera de la ciudad, respondieron en estos términos: “Si es una proposición herética, desearíamos que quien lo dijo, concurriese a la justa científica demostrando su aserto”. (Periódico de la Universidad del Zulia, 1899: n° 14, 97).

En cuanto a que no podía establecerse el paralelo planteado en la tesis, la redacción del periódico expresó:

“El que lea historia debe saber que la iglesia que estatuye la ley del celibato, con el voto de castidad de sus ministros, permitió antiguamente el cruzamiento de las razas por de medio de sus hijos, y que la iglesia de Pío IX multiplicó el número de los misterios….

Pero los eclesiásticos del instituto (universidad) han negado su apoyo material e intelectual a este vocero de los grandes progresos del Zulia (Bustamante), y no dudamos se confabulen para dejar desiertas las filas que les corresponden en la lucha”. (Periódico de la Universidad del Zulia, 1899: N° 14, 31 – 32)

            El contenido de esta cita evidencia la confrontación ideológica que los temas de las tesis planteadas por el Dr. Bustamante para los certámenes, provocaron en la región y en el seno de la universidad. El Dr. José María Alegretti, profesor de la universidad, a través del periódico El Avisador, calificó al periódico de la Universidad del Zulia, de ser libre pensador. Los otros temas de los certámenes fueron menos atacados que el de Ciencias Eclesiásticas.

            Entre los integrantes de los jurados nombrados por el Dr. Bustamante para los certámenes aparecen los doctores: Rafael Villavicencio (considerado el padre del positivismo en Venezuela); Luis Razetti; Emilio Ochoa; Santos A. Dominici; Manuel Urbaneja; Teófilo Rodríguez, etc.

            Los organizadores de los certámenes esperaban la concurrencia de gran cantidad de trabajos de ciencias políticas, por la actualidad del tema propuesto, pero al momento de la evaluación para emitir el veredicto, solo había un trabajo titulado “La moderna escuela penal antropológica”, fue considerado como de méritos indiscutibles por los conocimientos que su autor, Dr. Francisco Ochoa, demostró tener sobre el tema. Sin embargo, el jurado aclaró que la disertación presentada en el trabajo por el Dr. Ochoa, derivaba de la concepción cristiana católica, y expresó que fuera de esta, las conclusiones presentadas por el autor, no resistirían al escarpelo de una crítica detenida y seria.

            A través del periódico de la universidad se comentó lo desierto que habían estado los certámenes, a pesar de que todos hacían alarde de conocer los temas propuestos. Por ello, en un artículo del periódico, el personal de la redacción concluyó diciendo que sería muy conveniente hablar o decir un poco menos y hacer algo mas.

            En cuanto a las críticas que se le hacían al Dr. Bustamante al acusarlo de ateo, el Dr. Tinoco en su obra, explica lo siguiente:

“Para Bustamante, el paso del caos al cosmos, es decir del desorden al orden, o del uso a lo múltiple, fue un proceso de evolución regido por leyes naturales, donde Dios se presenta como una especie de “motor inmóvil” al estilo de Aristóteles, Dios echó a andar el mundo, el resto lo hacen, lo han hecho y lo harán las leyes naturales de la evolución. Dios se presenta en Bustamante como un acto extrínseco del acto de la creación”. (Tinoco, 2007: 331).

            El fuerte ataque a la reforma que el Dr. Bustamante pretendió llevar a cabo en la Universidad del Zulia, orientado por la concepción ideológica del cientificismo positivista, provocó el aparecimiento de un ambiente hostil en Maracaibo, prevalecía le pérdida de credibilidad y la confianza de la población hacia este instituto, esta situación y el hecho de que se vio imposibilitado para cumplir con los requisitos que el Código de Instrucción Pública de 1897 exigía, entre ellos el funcionamiento de las seis Facultades: Ciencias Políticas, Eclesiásticas, Medicas, Exactas; la de Filosofía y Letras y la de Farmacia, fue generando el debilitamiento funcional de la Universidad del Zulia. Cabe aclarar que en la Memoria presentada por el Ministro de Instrucción Pública en 1898, año cuando se inició en Venezuela la implementación del Código de 1897, se lee que de las cuatro universidades del país, Caracas, Mérida, Zulia y Valencia, la única que se pudo constituir con todas las Facultades que señalaba, fue la de Caracas, y las otras por falta de algunas Facultades o por inconvenientes de otro género no habían podido organizarse con la suficiencia necesaria, a pesar de los esfuerzos del gobierno y del interés de los Rectores a quienes calificó de idóneos y competentes.

            La imposibilidad de la Universidad del Zulia de cumplir con lo establecido en el Código de 1897 en cuanto al número de Facultades, unido al cerco presupuestario del instituto, sobre todo a partir del rectorado de Bustamante, a pesar de que el Congreso donde él participaba como Senador, le había aumentado el presupuesto a la Universidad del Zulia, el ejecutivo no cumplía puntualmente con su entrega; y presentaba como excusa oficial la situación de guerra y la inestabilidad política que vivía el país. Asimismo, la campaña de descrédito dirigida por los funcionarios y periódicos de la iglesia católica en contra de la universidad y del Rector, fue provocando el decrecimiento de la matrícula estudiantil y el debilitamiento del instituto, así para 1898 por ejemplo se vio imposibilitado para instalar las clases de Filosofía y Algebra del primer año del bachillerato en Filosofía

La situación planteada, generó progresivamente fue generando el empobrecimiento físico y académico de la Universidad del Zulia que funcionaba en una sociedad donde la concepción ideológica predominante era la cristiana.

QUINTO PERÍODO RECTORAL. ENERO A AGOSTO DE 1900. (8 meses).

            Rector, Dr. Rafael López; Vicerrector Secretario el Dr. Rodolfo León Pérez.

 

SEXTO PERÍODO RECTORAL. AGOSTO 1900 – DICIEMBRE 1901.

            Rector, Dr. Renato Serrano, Vicerrector Secretario, Dr. Rodolfo León Pérez, de agosto de 1900 a agosto 1901; Dr. Alfredo Rincón, agosto a diciembre de 1901.

SÉPTIMO PERÍODO RECTORAL. DICIEMBRE 1901 – SEPTIEMBRE 1903.

            Rector, Dr. Francisco Rincón; Vicerrector, Dr. Dr. Juan Tinoco, diciembre 1901 a marzo 1902; Dr. Alfredo Rincón, marzo 1902 a septiembre 1903. Secretario, Dr. Adolfo Pons.

Al finalizar el período rectoral del Dr. Bustamante en enero de 1900, la universidad entró en una etapa de decadencia física y académica. Una evidencia de esta realidad se lee en la Memoria presentada en 1901 por el Ministro de Instrucción Pública, Dr. Félix Quintero, durante la presidencia del General Cipriano Castro. En la mencionada Memoria se incluyó un documento donde se explica que por petición presentada por el Obispo del Zulia, Dr. Francisco Márvez, acompañada por carta de recomendación del Presidente provisional del Estado Zulia, General Diego Bautista Ferrer, y por dos informes favorables elaborados por  los ciudadanos, Dr. Renato Serrano, quien en ese momento ocupaba el cargo de sexto Rector de la Universidad del Zulia, (agosto de 1900 a diciembre de 1901) y por el Dr. Candelario Oquendo (profesor de la universidad, Vice Presidente de la Facultad de Ciencias Filosóficas para 1901, e Ingeniero Municipal para ese momento).

La petición fue presentada por el Obispo del Zulia y consistía en el expreso deseo de adquirir para el Templo de San Francisco en Maracaibo, (colindante con el edificio de la universidad), diez metros de terreno en el patio norte de la Universidad del Zulia, y una pieza de seis metros, con su correspondiente segundo piso, esto con la finalidad de fabricar en los diez metros una habitación para los capellanes, y en la pieza de seis metros un local de reunión para la junta de los capellanes; se comprometía a construir por cuenta de la curia eclesiástica, un claustro o corredor  (el cual aún existe) con el mismo orden arquitectónico de la universidad, (funcionaba en el local del antiguo convento de los Franciscanos), para separar completamente los edificios.

            Ante esta solicitud, el Presidente de la República, General Cipriano Castro accedió a la solicitud de despojo de parte del edificio sede de la universidad, y dio orden al Rector Dr. Serrano para que pusiese al Obispo Dr. Márvez en posesión de lo solicitado.

            Ante esta situación de “expropiación” de parte de la sede de la universidad, no se encontró evidencia alguna de protesta, ni interna ni externa a la universidad, lo que deja ver que la concepción predominante en Maracaibo y en el instituto a finales del siglo XIX y principios del XX, seguía siendo la cristiana.

            De allí que las acciones reformistas implementadas por el Dr. Francisco Eugenio Bustamante para convertir la Universidad del Zulia en un modelo de institución científica y modernizada, no fueron aceptadas en ese momento.

A pesar de que desde 1902, se leen en la prensa regional noticias sobre la intención existente de cerrar la Universidad del Zulia y de que ésta no apareció en el Presupuesto Nacional del año 1903, la Universidad del Zulia funcionó como tal hasta 1904, cuando fue clausurada; pero continuó otorgando títulos académicos, con licencia del Ministerio de Instrucción Pública hasta 1908, a través del Colegio de Varones de Maracaibo el cual fue abierto desde el momento del cierre, como Colegio Nacional.

 

EL CIERRE DE LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA

Después del largo proceso seguido para lograr la instalación de la Universidad del Zulia, su funcionamiento apenas alcanzó unos trece años, de 1891 a 1904.

El estudio del cierre de la Universidad debe hacerse en relación con el estado social nacional y del Zulia, para poder establecer las formas de articulación que existían entre la educación y los procesos ideológicos, políticos, culturales y económicos en el marco de la evolución histórico social. Algunos de los elementos de esa generalidad pueden estudiarse a partir de 1902 cuando la prensa regional inició la publicación de artículos, específicamente, la Crónica del 17 de marzo de 1902 y Ecos del Zulia de marzo de ese mismo año. Los artículos se referían a un proyecto de reforma que existía en el Congreso el cual eliminaba a la Universidad del Zulia (pudo ser el proyecto del Código de Instrucción de 1904). Lo cierto es que a raíz de esas publicaciones se inició en Maracaibo el debate sobre la conveniencia o no de esta medida.

Las ideas sobre la reforma de los estudios, sobre todo los superiores, fue una constante en los discursos presidenciales y en los informes de sus Ministros de Instrucción. El Dr. Rafael Monserrate en 1903, explicó el pronto inicio de la cruzada que al grito de progreso y civilización suprimiría los planteles de educación superior que holgaban en el país.

En 1903 ocupó el Ministerio de Instrucción Pública el Dr. Eduardo Blanco, (quien ejercía el mismo cargo cuando se negó el proyecto de Universidad presentado por los zulianos en 1890, sustentado en las necesidades de la economía del Estado) en ese proyecto se denunció que hacía más de sesenta años solo existían cuatro profesiones en el país, médicos, abogados, ingenieros o teólogos; pero en 1904 el Ministro Eduardo Blanco si explicó y defendió la necesidad de vincular la instrucción con la producción económica del país, insistió en la necesidad de instalar estudios prácticos que respondieran a las necesidades del desarrollo de cada región, sistematizó sus ideas en un proyecto de reforma educativa. El gran valor de ese proyecto fue que logró alcanzar el consenso político necesario para ser utilizado en 1904 como fundamentación teórica del nuevo Código de Instrucción Pública.

En relación con la instrucción superior y científica el “proyecto de reforma educativa de Eduardo Blanco” propuso el funcionamiento de solo dos universidades en el país, la de Caracas y la de Mérida y la creación de una serie de institutos de formación utilitaria distribuidos según las particularidades económicas de las diferentes regiones y Estados del país. En esa distribución, al Estado Zulia le correspondió un Instituto Náutico que se ubicaría en Maracaibo. Cipriano Castro en su discurso ante el Congreso en 1904, dijo que la Universidad del Zulia, al igual que otras instituciones de educación superior existentes en el país, se cerrarían por no ser necesarias.

CAUSAS ECONÓMICAS Y LEGALES DEL CIERRE.

En el presupuesto a ejecutarse en la Nación el año 1903, no se incluyó partida para el funcionamiento de la Universidad del Zulia, y como hemos dicho anteriormente, en el Código de Instrucción Pública de 1904, el artículo 100 señaló que solo existirían dos universidades en el país, la Central en Caracas, y la Occidental en Mérida. Este artículo del Código fue el instrumento legal para el cierre de la Universidad del Zulia y la de Carabobo; y el artículo 267 fue la figura legal que le permitió a quienes cursaban en la Universidad del Zulia para el momento de su cierre, continuar sus estudios, a través de la figura de la habilitación de estudios, y presentar sus exámenes en el Colegio Nacional de Maracaibo; esto se dio hasta 1908, cuando Cipriano Castro salió de la Presidencia.

 

BIBLIOGRAFÍA.

– Anales del Colegio Federal del Estado Falcón Zulia. 1839 – 1894. (1953), Volúmenes I y II, publicaciones de la Dirección de Cultura de la Universidad del Zulia, Maracaibo Venezuela.

– Fernández Heres, Rafael, (1981) Memoria de Cien años, Tomo III, Talleres de Imprenta del Ministerio de Educación, Caracas, Venezuela.

– Hernández D’Empaire, José R., (1961) “Los Albores de la Medicina Experimental en Venezuela”, Revista de la Universidad del Zulia, N° 13, Maracaibo, Venezuela.

– Leyes y Decretos de los Estados Unidos de Venezuela, (1943), Tomo VII, Ministerio de Relaciones Interiores, Caracas, Venezuela.

– Nava, Ciro, (1940), Centuria Cultural del Zulia, Editorial Elite, Caracas, Venezuela.

– Ortín de Medina, Nevi, (1991), Causas políticas e ideológicas del cierre de la Universidad del Zulia. 1904, Ediciones de la Gobernación del Estado Zulia, Secretaría de Educación, Fondo Editorial “Dr. Raimundo Andueza Palacio”.

– ____________________, (2004), La Reapertura de la Universidad del Zulia. Reconstrucción de un proceso histórico. 1904 – 1946, ediciones del Vicerrectorado Académico de la Universidad del Zulia, EDILUZ, Maracaibo, Venezuela.

– Parra, Darío, (1939), Copiador de notas oficiales de la Universidad del Zulia, 1891 – 1900, (Trabajo inédito mandado a elaborar en 1939 por el Dr. Jesús Enrique Lossada, con motivo del Centenario del Colegio Nacional de Maracaibo, actual Liceo Baralt).

– Tinoco Guerra, Antonio, (2007), La idea del progreso en el pensamiento positivista venezolano. Siglos XIX y XX, ediciones del Vicerrectorado Académico de la Universidad del Zulia, Colección Textos Universitarios, Ediciones Astro Data, S. A., Maracaibo, Venezuela.

– Tinoco, Juan; Delgado, Antonio María, (1896), Historia de la Medicina en el Zulia, copia, Maracaibo, Venezuela.

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