[SÉPTIMO ARTE] Adam Sandler y Jennifer Lawrence explican por qué no les importa la crítica sobre sus películas

AUTOR Agencia Literaria

Hace mucho que Adam Sandler dejó de ser el comediante favorito de todos. Sus cintas aún reúnen el dinero suficiente como para asegurarle trabajo, pero el actor está en una posición en la que podría aprovechar mejor los talentos que el público sabe que tiene. Su trabajo en Los Meyerowitz: La Familia No Se Elige, le recordó al público que sí sabe actuar y provocó de nuevo la gran duda de por qué no se dedica más al drama. En general, la molestia hacia él parece enfocada en lo desperdiciado que está y que parece cada vez más incómodo en las ridículas películas que ha protagonizado en los últimos años. Por otro lado, Jennifer Lawrence es una de las actrices favoritas de la audiencia, aunque su labor aún divide la opinión de los espectadores. Aunque ha tenido una gran carrera y no se duda de sus capacidades como actriz, su más reciente trabajo terminó siendo un fracaso en muchos sentidos.
Es evidente que la crítica no lo es todo, pero puede ser un gran reflejo de cómo reaccionará el público en general; además, también sirve para fomentar el diálogo y el análisis profundo de algunos trabajos. Como finalmente es una opinión, aunque debe estar fundamentada, es normal el escepticismo, pero es curioso conocer las razones para que los propios actores decidan evitar las críticas y se pongan a la defensiva con sus proyectos.
En una entrevista de Actors on Actors para Variety, Lawrence y Sandler se reunieron para hacerse preguntas sobre sus trabajos y su experiencia. En especial, se enfocaron en sus últimas producciones y la forma en que fueron recibidas por el público y la crítica especializada que puede ser muy dura.
Sandler fue el que preguntó primero si la actriz leía las críticas de sus películas, a lo que ella contestó que no realmente. Según Lawrence, ella prefiere dejar ir la película después de que la promociona y ha hablado sobre ella, pues considera que todo lo que pasa después está fuera de sus manos y no le interesa frustrarse por ello. De hecho, consideró un gran problema que Darren Aronofsky siempre quisiera estar hablado de ¡madre! – 69%, mientras que ella estaba cansada de dedicarle tanto tiempo al día. Ambos acordaron que no es lo más sano poner demasiada atención a los comentarios, pero Sandler fue más específico:
Cuando hice Billy Madison leía algunas [críticas], y la odiaron. Y yo pensé “Wow, ¿hombre, qué diablos está pasando?” Creí que estarían bien conmigo.
Lawrence respondió:
Es muy extraño porque estás tan involucrado. Pones todo tu cuerpo y alma, te mueves para filmar una película, haces todo esto. Lo amas, obviamente, No estarías aquí si no lo amaras. Y luego la gente lo destruye. Apesta.
Sandler consideró que es muy desafortunado que algunos se dediquen a destrozar la cinta, pero que es peor dedicarle tanto tiempo. El actor afirma que las opiniones lo llegaron a afectar cuando trabajaba en otros proyectos porque constantemente pensaba en si al público le agradaría o no. Finalmente decidió no seguir leyendo las críticas, ni de la prensa ni del público, para que eso no afectara su labor.
Lawrence fue todavía más allá de la importancia de no leer las críticas y confesó que cuando se busca en Google termina con algo de ansiedad. Según la actriz es mejor no estar al pendiente de la cantidad de gente que los escucha y los sigue, incluso si tienen opiniones positivas, pues es un gran peso que puede afectar la mente de cualquiera. Ella en especial ha tenido que luchar contra los comentarios que surgieron cuando se filtraron sus fotos íntimas y con las constantes críticas hacia su persona y sus decisiones personales, por lo que hace todo lo posible por mantenerse al margen hasta para respetar su propia personalidad.

Con información de Tomatazos

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