[GASTRONOMÍA] Tulio Recomienda relacionarse espiritualmente con la comida

AUTOR Agencia Literaria

Se autodenomina “el poeta de la gastronomía”. Otros le dicen ‘el Arjona de los foodies’,  en un símil con el cantautor Ricardo Arjona, por sus publicaciones (‘posts’) a veces almibarados en redes como Instagram. Pero a Tulio Zuluaga, conocido como ‘Tulio Recomienda’, las comparaciones lo tienen sin cuidado.

Hoy, los comensales en Medellín siguen sus recomendaciones, mientras que las marcas patrocinan iniciativas suyas como el Burger Master (convocatoria para que hamburgueserías de Medellín y Bogotá den precios especiales, para que muchos pudieran probarlas y votar por la mejor). Aunque le critiquen el lenguaje y su opinión siempre benévola en sus reseñas, los convirtió en un modo de vida: Su empresa Tulio Recomienda es un equipo de 14 personas y además de las reseñas de restaurantes que hace Tulio, se encargan de una aplicación de directorio de restaurantes y realizan eventos.

¿Qué les dice a los ‘foodies’, amantes de la comida y la bebida, que además hacen crítica desde las redes?

Me encontré un gentío que iba a un congreso de influenciadores y les dije: ‘Ustedes siguen pensando en cómo conseguir seguidores, cuando deberían estar estudiando, no la carrera de cocina, pero sí cursos básicos para entender cuándo una bechamel está bien’. Les pregunto: ‘¿quieres que te sigan o que te crean? Si quieres que te crean, te vas a demorar unos años’.

El lenguaje en sus reseñas, claramente intenta ser masivo…

Cuando comencé era purista. Con el tiempo descubrí que es difícil llegarle a la gente de esa manera. La educación no se puede imponer. Necesitaba un método distinto. Comencé a contar anécdotas para que sintieran un poco la experiencia. Creo que es el camino certero para que se acerquen a la gastronomía. Fácil cocina para los que no cocinan vuelve más sencillas las recetas, dicen que pongo en un “nivel bajito” la gastronomía, pero estoy tratando de popularizar el disfrute.

Tengo claro que el tema no es la comida sino el comensal, cuando una persona sabe comer bien, puede disfrutar hasta del más humilde buñuelo. Cuando no sabe o no le interesa, le sirves ‘foie gras’ y no le va a gustar o no sabrá de qué hablas. El tema es empatarse, relacionarse espiritualmente con la comida, es lo que trato de decir al bajar el lenguaje al máximo. Es la teoría del Burger master y del Pizza master con la frase: La buena gastronomía al alcance de todos. La gastronomía puede hacer grandes cambios sociales y políticos, por eso no debería de ser excluyente.

Con información de El Tiempo

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