La Isla de Mona: el pueblo que ocultó a Colón la mayor concentración de arte rupestre del Caribe

AUTOR Agencia Literaria

Arqueólogos británicos descubren 30 túneles con pinturas del siglo XIV y XV en la ahora deshabitada isla de Mona

DAVID RUIZ MARULL.- En el Caribe había auténticos artistas antes de que las naves de Cristóbal Colón atracaran en sus costas. Un grupo de arqueólogos de la Universidades de Leicester y Cambridge ha descubierto hasta 30 cuevas en la isla de Mona, actualmente deshabitada y situada en el estrecho entre Puerto Rico y la Republicana Dominicana, plagadas de arte rupestre pintado durante varios siglos, aunque la mayoría se situaría en los siglos XIV y XV.

El origen del nombre Mona deriva del nombre de un jefe taíno llamado ‘Amona’, quien habitó la isla previo a la colonización española. Los taínos eran un pueblo precolombino que habitaba la desembocadura del río Orinoco (actual Venezuela) y que se fueron expandiendo por las Bahamas, las Antillas Mayores y el norte de las Antillas Menores, asimilando a las tribus que se encontraban por el camino.

Detalle del arte rupestre de la cultura taíno hallado en Mona
Detalle del arte rupestre de la cultura taíno hallado en Mona (University of Leicester)

Los taínos fueron los primeros nativos americanos con los que se encontró Colón en su viaje marítimo. Y lo que nunca descubrieron el almirante y sus hombres fueron las extraordinarias pinturas rupestres de la isla, la mayor concentración de arte precolombino en el Caribe.

Los investigadores han explorado más de 100 cuevas de Mona para hallar la mayor diversidad de iconografía indígena conservada en el Caribe, con miles de motivos registrados en cámaras oscuras alejadas de las entradas de los túneles, según explica un artículo publicado en Journal of Archaeological Science.

Arqueólogos trabajando en una de las cuevas de la isla de Mona

Arqueólogos trabajando en una de las cuevas de la isla de Mona (University of Leicester)

”Artistas antes de Colón”, es como los expertos de Leicester y Cambridge han titulado el estudio al que han destinado los tres últimos años (2013-2016). Todo comenzó cuando un equipo anglo-puertorriqueño descubrió las extensas pinturas (hasta ahora desconocidas) en el interior de los sistemas de cuevas laberínticas de la isla.

“Los análisis científicos han proporcionado las primeras fechas para el arte rupestre en el Caribe, ilustrando que estas imágenes son precolombinas y que fueron realizadas por artistas que exploraron y experimentaron en la profundidad de la tierra”, explica Alice Samson, de la Escuela de Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de Leicester.

'Finger fluting' en la isla de Mona
‘Finger fluting’ en la isla de Mona (University of Leicester)

Jago Cooper, del British Museum, considera que para “los millones de pueblos indígenas que vivían en el Caribe antes de la llegada europea, las cuevas representaban portales espirituales” y que estos descubrimientos muestran que “los artistas que trabajaron dentro de estos espacios trataban de capturan la esencia de su sistema de creencias y de su identidad cultural“.

El equipo descubrió múltiples espacios de arte rupestre dentro de las cuevas con una iconografía compuesta por diseños humanos, animales y geométricos. Algunos están pintados o dibujados. Otros, que se realizaron clavando los dedos en paredes blandas, son más elaborados y se asemejan a una técnica (finger fluting) utilizada en el arte rupestre paleolítico en el sur de Europa.

Explorando debajo del agua de una de las cuevas
Explorando debajo del agua de una de las cuevas (University of Leicester)

”La mayoría de las pictografías precoloniales se encuentran -explica Víctor Serrano, de la Universidad de Leicester- en espacios muy estrechos en el interior de las cuevas. Alguno de estos lugares son de muy difícil acceso y hay que arrastrarse para llegar hasta estos puntos. Son zonas muy extensas donde la humedad es muy alta, pero es extremadamente gratificante“.

Los taíno también utilizaron los techos de las cuevas
Los taíno también utilizaron los techos de las cuevas (University of Leicester)

Las pinturas se realizaron con excrementos de murciélago que durante muchas décadas había absorbido minerales de origen natural de color amarillo, marrón y rojo de las cuevas. En algunas ocasiones incluso se agregó resina vegetal para ayudar a que la pintura se enganchara a las paredes. Los nativos también usaron carbón.

Los taínos creían que se habían originado a partir de las cuevas de una montaña sagrada de isla La Española, el primer asentamiento europeo en el Nuevo Mundo y que ahora está dividida entre Haití y la República Dominicana. En la mitología de este pueblo se considera que de los túneles no solo salieron los primeros humanos, sino que también nacieron el sol y la luna.

Vista exterior de la isla de Mona
Vista exterior de la isla de Mona (University of Leicester)

[Fuente: La Vanguardia]

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