Luis Perozo Cervantes presentará AUTOELEGIAS en la Peña Literaria César David Rincón

AUTOR Agencia Literaria

El libro más reciente del joven poeta venezolano Luis Perozo Cervantes, está disponible desde el anterior en AMAZON para su venta como libro virtual en los lectores Kindle o en Tapa Blanda, para la compra en toda Europa, Estados Unidos y Japón. En Venezuela puede ser adquirido a través de la Librería Puerto de Libros.

La Peña Literaria “César David Rincón” que se reúne todos los sábados, a las 10 a.m. en el Edificio de Postgrado de la Universidad Experimental Rafael María Baralt (UNERMB), en la Avenida 8 “Santa Rita” entre calles 79 y 81; será el sitio de encuentro, este sábado 28 de octubre, para la presentación del poemario “AUTOELEGIAS” del talentoso poeta venezolano Luis Perozo Cervantes, quien con este título alcanza su producción poética número doce.

El sello editorial SULTANA DEL LAGO EDITORES es el responsable de traer al mundo de los libros esta nueva publicación del poeta nacido en Maracaibo el 5 de agosto de 1989.

Hemos querido traer para ustedes un par de los poemas que componen este libro:


La cánula sigue rompiendo
se lleva a los extremos la vida
— que ya no depende del respirar—
su ducto no dúctil
ensarta las gruesas sangres de nuestra especie
muy adentro hasta tocar el corazón

Dios no es una cánula
ni una hemodiálisis

Dios es todo el tiempo contenido
en la boca de la muerte
hambrienta

Vayan arrastrándose, es la orden
supliquen por un silencio intestinal
que corte al fin el comercio de la sangre
entre mangueras y soluciones salinas

 

A Dios lo han visto pasearse
al llevarse de la mano a algún paciente
o dejarlo ronco en una mueca
otros se han ido solos a sus casas
con las caídas alas
llenas de polvo y sangre

aún esperan que su nombre
sea pronunciado definitivamente
y saquen de su cuerpo la cánula – calvario
que los comunica con la vida

La cánula sigue rompiendo, padre
en mi recuerdo
tu carne triturada
sonríe con pesar
sostiene la vida

Tus ojos cansados de tanto acero
tu fistula: nubarrón del corazón
tu quieto aliento enajenado de muerte
las pupilas profundamente nocturnas
que solo miran hacia dentro

habíamos muerto tantas veces
en la permanencia de la cánula
que no esperamos verte así
tendido, fuera de Dios
en la inmensa planicie de lo extinto

sobrevivimos contigo
a los acontecimientos de cristal
penetrados en despedidas veladas
nos cansamos de morirnos
y creímos que era suficiente con eso

(pero el descuido sonríe desde la otra acera
espera a que nuestros pies se sientan como raíces
nos alumbra el frio, nos abraza a diario como un suspiro)

de un zarpazo me desprendieron el adiós
insospechable, rígido
2014 como una herida
quemadura telefónica de llamada auxilio

la inútil cánula ya ni sentir te hace
quedaste como un lacerado más
ya no padeces en ti sino en mí, apenas

quisiera que sintieras
aunque sea la úlcera de la cánula en tu brazo
o a mi madre acariciando tu rostro para no olvidarlo.


ATIÉNDEME DURADERA SOMBRA
llévame a los confines del sin-cerro
donde las llanuras son infinitos océanos
donde asombrarse no importa

duradera sombra de mi ego enorme
ahógame

duradera sombra de nombre entero
acaba con los testigos de mi crimen

he vivido en silencios de piedra
me han revertido los duraznos en centellas

atiéndeme, que urjo de morírseme el cuerpo
o de vivir eternamente de manzano
(árbol que desconozco)

o tener por siempre una pierna
entre mis piernas
para consentirme hasta en el desgano

tormenta de flores puntiagudas

atiéndeme duradera sombra
te lo suplico.

 

Publicidad

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.