“El Duelo. Perder a mi único hijo” por Karem Suárez

AUTOR Agencia Literaria

Hace poco, estuve en el bautizo del libro El Duelo/ Perder a mi único hijo, escrito por Kenia Silva, nacida en Cumaná, estado Sucre, Venezuela, de profesión ingeniera mecánica, egresada de la UNEXPO, Puerto Ordaz, cofundadora de la marca Fluye y Vive y autora de “Las Aventuras de Andrea y Daniel”. El libro tiene un prólogo bastante conmovedor elaborado por la escritora venezolana Carmen Z. Rodríguez, cuyo extracto cito textualmente: “…Aplaudo el trabajo de Kenia Silva por atreverse a contarnos su experiencia, pues en Venezuela-salvo la recién publicada novela Duelo de Aibor Rodríguez- no existía ningún libro referido a la muerte de un hijo único, hecho que habla de la liberación de la voz femenina del tabú de contar y hablar del dolor propio de ser mujer. Además, Duelo. Perder mi único hijo, es el primer libro de autoayuda con el que una madre puede contar…”. Ciertamente el trabajo de Kenia Silva, es un libro de autoayuda, no obstante, hay que armarse de templanza para leerlo con objetividad, porque es un libro donde se expresa el dolor profundo que siente una madre por la partida de su hijo y la cuestión divina: ¿Dónde está Dios en esos momentos de dolor?. Kenia Silva, explica de manera elocuente, las cinco fases del duelo, y lo que sucede luego de la aceptación: la capacidad de resiliencia y resistencia ante la adversidad, y la manera de sobreponerse a una crisis. No es difícil identificarse con ella, porque en nuestra experiencia de vida, hemos vivido algún duelo, alguien se nos ha ido, alguien que amamos con amor incondicional. Lo que sucede es que no estamos preparados para la muerte, y ante la muerte como ciclo normal de la vida, nos duele mucho la partida de ese ser querido, a quien queremos que esté con nosotros para siempre. Una cuestión que me gustó mucho de El Duelo. Perder a mi único hijo, es que ella toca el aquí y ahora: No podía cambiar lo sucedido, pero que podía hacer algo positivo con ello y entre esas cosas analiza algo importante: “…Aceptar a la sociedad que me rodea tal y como es, entender que me tocó vivir en un país donde pasan cosas y no se les da respuesta a nada…”. Luego dice algo que todo venezolano debe capturar “…Aprendí a valorar lo que tengo, a utilizar los cinco sentidos, observar más, oír más, oler más, degustar más, y sentir más, creo que aprendí a ser consciente de todo lo que hago, a aceptar, entender que la vida es para vivirla, para dar y recibir y para amar…”. Cuando yo leo libros como estos, me pregunto: ¿Cuántas madres están viviendo un duelo? Por diferentes causas: 1) Elegir ciudadanos poco virtuosos; 2) No estamos viviendo el presente para transformar el futuro 3) Por falta de resiliencia ante la vida 4) Por no aceptar nuestro presente y evitar transformarlo. Qué nos detiene a transformar un país en mejor y mejor. Cultivar las virtudes todos los días. ¿Estamos transformando nuestra crisis en algo positivo y posible? ¿Aprovechando nuestras oportunidades?. Al final Kenia Silva, después de su pelea con Dios, dice algo muy positivo: Que todos somos uno, y que nos descubramos en el amor, un final bastante positivo y optimista, ella perdió a su único hijo y tiene fe. Quisiera saber quién mantiene fe, a pesar de las circunstancias, porque a veces, hay que ceder ante las mismas, y mantenerse en ella, abandonarse al poder de la incertidumbre y saber que a veces nuestros destinos los conduce alguien o algo, más sabio y profundo, cuya energía inimitable nos mantiene a salvo, porque no soportaría la idea, no quiero y no deseo más madres llorando por nuestros hijos. Es tiempo de reaccionar ante un futuro de paz y armonía, de prosperidad y abundancia, donde el talento venezolano se quedé aquí en Venezuela, y nuestro país se potencie día a día, en el que las normas nos las demos a nosotros mismos, esto es un elevado sentido de ética y conciencia, de activar un alto nivel de compasión y de demostrar que sí podemos cambiar nuestro presente y futuro. Es tiempo de pensar en que las crisis podemos revertirlas y hacer de nuestro país un ejemplo a seguir. Les recomiendo El Duelo/Perder a mi único hijo augurándole a Kenia Silva, el mayor de los éxitos, en su carrera literaria.

Karem Suárez.
11/10/2017.

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1 Comentario

  1. Perder un hijo, vivir para contarlo y en el camino no perder a Dios es una travesía de la cual pocos están preparados. Agradezco a Karem por acercarnos semana a semana a mundos tan íntimos, a experiencias de vida tan fuertes y en el proceso ayudar a muchas otras mujeres como en este caso a salir adelante con fe, optimismo y entereza.

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