“Pasión y transformación”. Selección Poética de María Antonieta Flores

AUTOR Agencia Literaria

Pasión y transformación Selección Poética de María Antonieta Flores

Por José Miguel Navas
bajo la señal del arcano X “La rueda de la fortuna”
Valera Venezuela 2017

María Antonieta Flores- en Twitter @epifitas (Caracas, 1960) es una poeta, ensayista, crítica literaria y profesora universitaria venezolana, magíster en Literatura Latinoamericana, editora y directora de la revista literaria digital El Cautivo. Su primer libro 1991 – El señor de la muralla (Caracas) con prólogo de Ida Gramcko mientras que su libro Deletérea 2015 – es el reciente. En ensayo 1997 – Sophia y mythos de la pasión amorosa. Fue en un caluroso año 2014 cuando leí el libro “Madera de orilla de ella en la librería del sur Valera”, meses después seria una de las autoras principales de mi investigación “Poética de la cura”. De su poesía me gustaría destacar: El quiebre en la música del poema, la construcción de una nueva música sobre el quiebre, la cimentación del poema, la pasión, Eros y Tánatos , el cuerpo, los elementos naturales, lo espiritual, lo social, lo histórico, el vino tinto y la templanza poética. Decidí hacer una selección poética ajustándome a los criterios mencionados y quiero incluir un poema de poca difusión de la autora “La desalojada luz de la tarde” publicado en forma de plaquette en 1999. Flores es una escritora única en el campo poético venezolano, forma un lenguaje propio y revela una musicalidad del poema que transforma el limite del instante, amparada por la belleza del español canaliza la verdadera sinceridad creadora con la virtud de la pasión y respeto hacia el poema.


Del Señor de la muralla 1991
(Prólogo de Ida Gramcko)

Señor de la Muralla
portadora
alta sobre toda cabeza
imploro un poco de tu fértil riego
Mira este rostro de ágata
promesa de sabias noches
la tolerancia de mis suaves pies
Recíbeme
dame la fuerza
la metamorfosis y la destrucción
Alójame
Hazme engendro de toda noche
Cuervo o ciervo de laderas
Soy cántico de antepasados
un nuevo hechizo
fragmento del cuarzo de los relojes
la de los signos y vientos favorables
el astrolabio
Fela fela
es tu orden
simple promesa del tiempo


De Presente que no en ausencias 1995

Aquí
cerca del lado viejo de la ciudad
junto a la basura
la pobreza de los cafés no impide el vaso de vino
el ser deseo de los paseantes

…………..
Ha llegado una nube plomiza
frente a la ventada
de rejas antiguas
detienes un café
pensamiento de raigambre oscura
olor de tierra dejaba
tanta agua enternecida y en encierro

……………..
los relámpagos son a veces un desvestido
una caída que no deja magulladuras
sólo un trecho calcinado
incapacidad de volver a encontrar el rostro que una vez
se fue.


De Agar 1996
(Prólogo de Elizabeth Schön)

 

Más ciego que el dolor
mis pasos
mi cautivanía
el amor
……….

hacia los resplandores
expuesto el tajo de la lluvia
alta la carne en su deseo
fiera en su descanso
libre
en su caída
hacia lo amanecido

……………
la esclavitud
en el desierto
no hay sosiego
en el destino
oh sombra de Mambré
hacia la piel que es orden
hacia el silencio obediente
hacia lo inextinguible
oh pozo que me detuviste


De Los trabajos interminables 1998

 

1
si yo pudiese ser
si sólo pudiese ser
si apenas ser
no se oirían
estos gritos
y esta cuerda que arrebata
el último sonido
si apenas ser
y abrir entonces
apenas
el sonido ronco del esternón
la pesada piedra
si apenas
esa flor que de lejos
se divisa
desde un lugar imposible
si apenas
en el tejido de los cabellos
y la serena virtud del misterio
en las llaves que se caen de la mano
y suenan
la profunda hoguera
de apenas
si así
en el turno de la pérdida
bajo la triste inclinación
si pudiera
si sólo
si ser
en las telas lejanas de un cuadro de Memling
si sólo
apenas ser
llave de rozado bronce
de puerta atribulada
cerrado
cerrado mundo
con los vórtices de la tierra suspendida en un límite
trabajoso instante
si pudiese y si hiciera
la hoja abriéndose y se seca
más al rumbo de la muerte
más añico
y así astilla
pudiendo ser
la temblorosa luz que te devora
pudiendo ser
la ofrenda
de la obscuridad
y el silencio
un brazo, otro
un ojo, otro
un pie, otro
y la muerte
si apenas ser
pudiera
si una quietud y la brea
esta sal que me recubre
si pudiera
si pudiera
en letanía
ser
si yo pudiera
si apenas ser
es arena con tierra y raíces
cae y cubre

…………………………………..

2
si me dieras un poco de silencio
tan sólo
un poco
y me oyeras
si escucharas el sonido de las astillas de vidrio
haciéndose polvo en mi sangre
y lo más cercano al rumor
que oculta la desesperación
si la brevedad sonora de la tristeza fuera cerca
y el movimiento de mis hojas
fronda
si me dieras un poco de silencio
para la marea que se retira
para el dolor
lo más duro de este terrón desmoronado
y escucharas
la mirada
y escucharas
el olvido
y el amor que se seca en los saladales
que anuncia la muerte
el rumor de la espina
al caer
si me dieras un poco de silencio
quizás podría reposar
quizás volver
tal vez
si me dieras
si un poco
me dieras de silencio
la caricia lastimosa
la mano que al cabello toca
de los niños
como la que no deseo pero es grata
tan cercano a lo inmenso
si me dieras un poco de silencio
el susurro
si un poco de silencio
auscultada


 

De La desalojada luz de la tarde 1999

Fragmentos
….
David allá en lo lejos ha de voltear viendo las rosas
la desalojada luz de la tarde
y una mano reposara en el deseo
mientras camino hacia el otro lugar
ese que desde una ventana miraba
me quedo atrás y veo
veo como intento caminar
y ser feliz o buena
me queda sólo el verme
alejarme
ausencia de este estar
con sed, con hambre
húmeda del sudor
me siento roja
un capullo se está abriendo
caigo en cuenta
mucha suerte he tenido
pues he pasado
y aquí estoy
…. Así me veo
y perdida
que abrirse sea hermoso
eso es cierto
la orquídea que así está
me lo asevera
tiemblo
en ella me sorprende
….. y vinieron con su afán
las cosas breves
….y el sol quemado
no se puede huir de esta luz…
abro una ventana
aquí desde mi casa
lo nombro y veo
entonces
poco agua y la medida
sólo es el café que lo recuerda.


 

De Índigo 2001

 

Tienda Honda
no cabe en tu cabeza este dolor
tu lado izquierdo se va quedando sin fuerzas
te asaltan raros presentimientos
antes de que caiga una lluvia blanca
que borre hasta tus pasos
no recuerdas lo que hiciste ayer
tu cerebro tiene un daño, leve, irrevocable
tu memoria está llena de piedras
se hunde en el lecho del río
allí se desprenderá con la corriente
quedarán rastros
en este instante
la calle se pierde
bajo las luces
siempre precario el alumbrado
y apenas cerca de tu desasosiego
la mujer levanta la manta
te invita a entrar en su tienda
te ofrece té
no te pregunta nada
quizás puedas descansar

………….
La Hoyada
un lugar así no te detiene
temblando
pero ha venido esa excitación a tu carne
y la necesidad
de cerrar los ojos
para recordar
cerrarse
para no ver
los cuerpos que se abrazan en sus besos
sabes del ritmo de tu apetencia:
la dura contracción de tu vacío
pero tu instante es breve
pueden asaltarte
una voz se acerca con la mano extendida
la multitud no se apacigua por tu deseo
si tuvieras un rosario
pulirías una de sus cuentas
así lo llevas dentro
es blanco el tejido que te venden
de barato precio
y con prisa
en tus restos de aire
el plomo
insigne la violencia de los pájaros
y un golpe que a tu hombro le recuerda
multitud de multitudes
sólo una gota cae
espesa
duelen las membranas
¿detenerte?
te preguntas
sólo buscas de llegar
pasar la llave
soltar los pesos de esta cárcel
desnuda
respirar una mínima seguridad de nada
con un sorbo de agua fría
recoges tus cabellos
atrás el bullicio y la rudeza
el silencio no te llega

………….

De La voz de mis hermanas 2005

 

La orante
vas encendiendo velas
por aquél que está perdido
por aquél que te llama en la noche alta
una vela de iglesia por el amor
cantemos al amor de los amores
dicen los fieles del recuerdo
la ruta en penumbras para los orantes
la angustia contenida en el respirar
la sacristía llena de secretos
y en tus manos, velas
oras al santo de su nombre
la virgen antigua te observa
resplandece un cuenco con miel y agua bendita
tú llevas a sus labios un trozo de pan
mientras en tu garganta
el trago de vino arde
y te llegan las viejas oraciones de la infancia
las que piden protección
en el regazo del silencio cae una hoja diminuta
te santiguas frente a sus sueños y le cantas poemas


 

De Limaduras 2005

 

Holgar
deme usted
la punta de su lengua
palpitación
de su deseo
un leve sangrar en las membranas
que cada latido se detenga en mis labios
en los cuerpos se adentre la noche roja
váyanse las hadas
sólo los encantos habiten los rincones
un sonido mínimo de pequeñas sonajas
deje espacio
cuerpo en cuerpo
que la pulga una las sangres
que la piel desaparezca
mi mano acaricie el agujero de su corazón
arranque los hilos que me sostienen
no diga yo basta ni acabe
seánme despojados los poderes
no arroje más estrellas ni palabras
sólo gima
y arda
revelado el nombre a mí
y su fuego
hasta que la garganta no tenga sonidos
las uñas, hilos transparentes
carnicería temblorosa en mis entrañas
boqueos de animal enardecido
y repose sobre esta tierra
despojado de toda inmunidad
ennegrecida la médula por la flama
el refocilar de las horas
de élitros
váyase reconociendo la pertenencia
que de las tierras nos aleja
arrojados a los territorios de las espigas rojas
y repita deme usted su cuerpo
como espíritu que entrego a su favor
y el aire no cese de quebrar a las espigas


De Regresaba a las injurias 2009

regresaba a las injurias porque el silencio se había impulsado de la piel. quedaba sólo caminar sobre los huesos. hacer de la caricia, el retorno. la mirada era un agravio al retirarse y sobre agravios volvíamos. alguien había dicho que todo era un error pero eso ya era sabido cuando cruzamos y nos detuvimos de nuevo en ese lugar. ¿desde cuál gesto permanecemos? en cada palabra, herida. una nube de materia limada, sustancia de los sueños.
en la cama, la única pertenencia. no llevábamos anuncios. habías cambiado mi pasado. así y por ello, nos hacíamos en la habitación desconocida. traje los colores del perdón. amarré sus señales junto al color claro de la resistencia. los ropajes eran negros.
podíamos estar ajenos a las voces de la calle hasta que el hambre ordenara entrar al sueño
una faena limpia
despertar y encontrarte
saberte aliento.


 

De Madera de orilla 2013

Último día del octavo mes
todo es orilla
repito tu nombre para aparecer
invoco el diezmo entregado con devoción
último día del octavo mes
un día y otro se juntan
en una respiración
el salto de un pez que se olvida
de los cazadores
la palabra no es misericordia
bien lo sé
un día y otro se ayuntan
…………

por si alguien me encierra
en un lugar cerca de esternón
guarda mi nombre
cada respiración golpee en la calma
escuda esta mirada mía
aquella palabra plena falsa inoportuna

si me encierran
no dejes que la madera sea chispas
que crepitan en el fuego
dame la condición de bulto o de carga
poquito abrasado por el viento
sea el poquito que no se va

recuérdame mientras te buscaba
con una taza de manzanilla en la mano


 

De Temples 2014

alumbre
buscaba para el solsticio
una ciudad dedicada a la luna
el reflejo de la luz del sol
una mujer siempre recibe la potestad
los poderes crecen cuando mengua la sangre
basta mirar el cielo

…………
balanza
en la siniestra el reposo y la migaja
pero él prefiere la diestra
cedo el territorio
no son exactos los fieles
lo que él me ha concedido es asunto delicado
cada uno pone sus haberes con cautela
inclínase un lado más que otro
y a veces inasible
el equilibrio
ocurre cuando sostenemos la mirada


 

De Deletérea 2015

en las delicias de las manos que se juntan
exhalan las súplicas piadosas
entre las transparencias del clarear de este día
aquello que nunca te he dicho
mi frágil condición de mujer
de hembra
este cuerpo que se adentra inquietando el tiempo
no la misma ni en el recurrente gesto de las manos ni en la
melancolía del esternón para que allí seduzcas la dureza que soy y
este llanto que se agolpa en las pulpas de los dedos
bajo tu mano sofocando este sonido de lluvia
de los inciensos
la luz me escapa que se pierde hacia tu carne
hasta la estela del alma

 

Libros de la autora
• 1991 – El señor de la muralla (Caracas)
• 1995 – Canto de Cacería (Maracay)
• 1995 – Presente que no en ausencias (Caracas)
• 1996 – Agar (Valencia)
• 1998 – Criba de abril
• 1998 – Los trabajos interminables
• 1999 – La desalojada luz de la tarde
• 2001 – Indigo
• 2005 – Limaduras
• 2005 – La voz de mis hermanas
• 2009 – Regresaba a las injurias
• 2013 – Madera de orilla
• 2014 – Temples
• 2015 – Deletérea
• 1997 – Sophia y mythos de la pasión amorosa- Ensayos

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