[Intelectuales frente las Regionales] Ángel Rafael Lombardi Boscan: “No hay ninguna garantía que la institucionalidad del voto sea respetada”

AUTOR Agencia Literaria

LPC. Redacción Mñ. – El abstencionismo, según las ciencias políticas, podría verse como cuarta opción —frente al voto por A o B, más el voto en blanco—, pero mucho más que una opción es una actitud beligerante o de completa antipatía hacia el sistema electoral (o político) que convoca el sufragio. Siempre han existido los abstencionistas, y en nuestra ciudad muchos de ellos son destacados intelectuales. Creemos profundamente que todas las voces deben ser escuchadas.

Ángel Rafael Lombardi Boscán, historiador crítico

El Director del Centros de Estudios Históricos de la Universidad del Zulia, es el Dr. Ángel Rafael Lombardi Boscán, cuya obra en el campo de la historiografía se caracteriza por conseguir renovadas manera de entender nuestro ser a través de la historia; sus libros “Las banderas del Rey” y más recientemente “Estrategia de la Derrota”, son evidencia de su conducta intelectual, que enfrenta el pensamiento común establecido desde el aparto oficial de la historia y nos antepone con razones lúcidas, el verdadero sentido de nuestro pasado.

Ante nuestra interrogante y después de recordarnos las vivas polémicas que ha protagonizado en las redes sociales reciente nos dijo: “Yo no voy a votar, y las razones son muy sencillas: en primer lugar esta son unas elecciones del PSUV. Segundo, la institucionalidad está hecha para favorecer totalmente al régimen; y tercero, después de la última elección sin los militares que organizó la oposición, que fue fiesta, donde acudí al Rectorado Nuevo de LUZ frente a la Estatua de Losada; no pienso ir mientras este los militares a ningún proceso electoral futuro en Venezuela”.

No se declara abstencionista persé, sino que alega su decisión a la circunstancia histórica específica que vivimos: “No se trata de no creen el voto, ni sabotear a la MUD. Yo he votado toda mi vida. Si me ponen una institucionalidad alrededor de voto, sólida, confiable, transparente yo voy a votar, con los ojos cerrados. Pero esas condiciones no están en la actualidad. En el pasado existía la sospecha, pero para mí ya no existe, esto es un fraude total y absoluto a plena luz del día”.

Se separa de las posiciones de febril exhortación al voto de los políticos de oficio, que “viven de eso”. “No es caso de uno. Uno es un ciudadano, un intelectual, nuestra posición es distinta. La mayoría quiere ir a votar porque es una forma de esperanza, una forma de autoengaño, de creer que este un camino para salir de este desastre. Ojalá sea así y yo esté equivocado”. Con vehemencia afirma que “no hay ninguna garantía que la institucionalidad del voto sea respetada por quienes en este momento por las malas detentan el poder”.

Acotó que si el chavismo aceptase la derrota, “a regaña dientes”, en algunas gobernaciones, “los inhabilitarán, les quitarán las competencias, no le asignaran presupuesto”. “Es la fachada de una falsa democracia, a través de la destrucción del voto; en el sentido de que la gente acude de buena fe a votar, porque cree que esa es una vía civilizada, moderna, políticamente actual, para tratar de acomodar la cosas y tratar de resolver nuestros problemas; pero el actor principal que al promueve es total sospechoso”. Ángel Rafael Lombardi Boscán no es un abstencionista gratuito. “Respeto profundamente a las personas que van a votar este 15 de octubre”.

“Te puedo mostrar cien ejemplos de dictadores crueles de sistemas políticos totalitarios que usaron el voto para aprisionar y controlar aún más sus respectivas sociedades. Ya nosotros hemos llegado a ese nivel”

Ocho reflexiones sobre la abstención para este 16 de Octubre

  1. Sí al régimen le conviene votar ahora, cuando antes lo impidió: hay serios motivos para sospechar de sus buenas intenciones “electorales”.

  1. El régimen ha utilizado las elecciones para dinamitar a la misma Democracia. Nunca ha creído en un proyecto democrático legal y plural que permita la alternabilidad. Es un régimen de naturaleza militarista y totalitario con un sólo propósito: permanecer en el Poder. De “Socialismo”, nada. Sólo se identifican con la “Dictadura del Proletariado”, es decir, el control de la sociedad a través de una cúpula con apoyo de la fuerza.

  1. Las elecciones son un simulacro bajo una institucionalidad inexistente y con la prerrogativa del PSUV de hacer lo que le plazca. Inhabilitando, poniendo presos, negando recursos, robando competencias gubernamentales y otros abusos que ya hemos visto.

  1. Las próximas elecciones no son de Gobernadores, son unas elecciones del PSUV.

  1. Creo en el Voto, pero cuando éste es un proceso institucional, transparente y cuyos resultados todos los actores van a respetar. Y los elegidos gobernantes están sujetos al imperio de la Ley y bajo el escrutinio de los dirigidos.

  1. Es una anomalía el “Plan República”. Militares cuidando los votos del PSUV y hostigando a los electores de las Oposiciones. Además, los procesos electorales deberían ser estrictamente civiles. Sin los militares.

  1. En Alemania se vota con papel y lápiz y todos tienen plena confianza del proceso. Aquí el PSUV – CNE controla todas las fases del proceso de una forma sospechosa, por no decir, amañada y fraudulenta.

  1. Respeto a los que quieran ir a votar, siempre he votado, pero también merecemos respeto los que hoy creemos que no debemos hacerlo por muchas razones, como algunas de las antes explicadas. Hay muchos escenarios para seguir resistiendo a ésta barbarie: unas elecciones, no agotan ésta larga lucha por recuperar la Democracia en Venezuela.

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