Rafael Cadenas: «La poesía siempre ha sido asunto de minorías»

AUTOR Agencia Literaria

El poeta Rafael Cadenas (Barquisimeto, 1930), ganador del Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca en 2015, protagonizó el martes pasado, a las 20.00 horas en el Club de Prensa, un recital poético, acompañado por el también poeta Salvador Negro. El poeta y ensayista venezolano recala en León dentro de la gira que está realizando por España y que, con el apoyo de Abanca, incluirá este encuentro con sus lectores leoneses.

Cadenas, un escritor muy crítico con el gobierno de Maduro, leerá poemas que ha seleccionado de sus tres últimos libros, Sobre abierto, En torno a Basho y otros asuntos y Contestaciones, donde reflexiona y comenta citas, poemas o fragmentos de personalidades de renombre dentro del universo cultural y político de cualquier época.

Confiesa Cadenas que la poesía siempre «ha sido y seguirá» siendo para las minorías. «No conozco ninguna época en la que haya sido un asunto de mayorías, un poco como le sucede a la filosofía». El escritor afirma que está comprometido con el lenguaje, con lo que piensa y con Venezuela.

A lo largo de la ‘gira’ que está haciendo por España, Cadenas critica sin tapujos la situación por la que atraviesa su país. Sin embargo, no concibe la poesía como un arma. «Soy poco amigo de las armas», aunque añade: «Uno no es ajeno a lo que ocurre en el mundo y en el país».

Considera imposible definir su poesía, pero aclara que «tiene un sentido ontológico o, al menos, es lo que me interesa».

Reconoce vivir «con temor» en su país. A Cadenas, que tiene entre sus referentes a Rilke y el polaco Milosz, su militancia comunista le llevó a exiliarse en Trinidad huyendo de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, para regresar a su país natal en 1957. Tres años después, en 1960, publica Los cuadernos del destierro, que es en la actualidad su obra más conocida.

Destacado miembro de la generación de la década de 1960 en Venezuela, su poema Derrota está considerado como la obra que mejor define a esos jóvenes que sentían que el fracaso de la revolución en su país era su propio fracaso. A sus 87 años, Cadenas es un gran recitador, fenómeno que es relativamente frecuente —«desde hace 30 o 40 años», dice— en su país. «El poeta vuelve a parecerse a un juglar. Incluso hay poteas que recitan de memoria», admite.

Si le pregunta qué importancia tiene que sea el propio autor quien lea sus poemas, asegura que únicamente «para despertar el interés en los oyentes. Y un estímulo para que busquen el libro». Porque, en su opinión, «la mejor manera de leer poesía es a solas».

[Fuente: Diario de León]

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