Selección de poemas de Afredo Silva Estrada

AUTOR Agencia Literaria
Foto de Vasco Szinetar
Foto de Vasco Szinetar

Alfredo Silva Estrada (Caracas. 1933 / Caracas. 2009)

De la casa arraigada (1953), Cercos (1954), Del traspaso (1962), Integraciones, 1954-1957. De la unidad de la fuga (1962), Arácnidos (1963), Literales (1963), Transverbales I (1967), Lo nunca proyectado (1967), Invisibilia (1967), Acercamientos: obra poética 1952-67. Antología (1969, 1977), Transverbales II (1972), Transverbales III (1972), Los moradores, 1970-74 (1975), Los quintetos del círculo (1978), Contra el espacio hostil (1979), Variaciones sobre reticuláreas (1979), Dedicación y ofrenda (1986), De bichos exaltados (1900), Foulées d’exil (1984, antología), Acercamientos. Antología poética 1952-1991 (1992), Saveur des traces (1996), Por los respiraderos del día, 1980-1992 / En todo un momento, 1989-1933 (1998), Al través (2000).

 

*

SENTIDO

Sintiendo en el instante creemos:
no hay arriba ni abajo,
igual cuando nada surge
(pero habitamos con acento)
E igual se afirma
arriba, abajo, en el centro,
el necesario resurgir. Y sentimos
la negación destrozada, acento.
Acentuándose, sintiendo el macizo remoto
¡que vértigo en las manos!
cerradas, abiertas
al estar así sintiendo
lo rugoso, lo liso. Y jamás volver a sentir
esta calma reconocida en el vértigo.
No está en las manos.
Tan simplemente cóncava, está. Y sentimos
aquí, hasta remotamente. Sintiendo
ilímite recreándose nos cerca
más allá y en los párpados. Recreación.

Y se retrae
pues quedamos a nivel desbandado
sosteniendo y sostenidos
por lo que permanece retraído y surgiendo.

Sentir esto sólo
y no dice la lengua su sentir.

Variación saboreada
del saber del sabor en la lengua
sintiendo lo intransferible. A solas
y a nivel desbandado
sintiendo todo siempre extraño.
Y los ojos ¿en qué contacto intransferible?

Casi visión
sentir el aire siempre extraño
hasta el olvido de la asfixia.

Sintiendo, olvidamos. Otro sentido
a nivel desbandado nos atrae. Ni disensión
ni tropos es la sed del sentido por hallarse
instando, acentuándose, conduciéndonos
sin posesión en el sentir.

 

*

EN LOS UMBRALES

En los umbrales

Ante puertas erectas

No hay desgaste

apenas plenitud

Ni barniz cuarteado ni leño carcomido

Ni rostro oculto tras el rostro

Serenidad apenas

Nadie insinúa en la noche

Los relieves del día no vivido

Nadie graba en lo oscuro

Borrosos frutos

Estás allí erguido como nunca

Bajo las vetustas arcadas

Y los puentes de un antes que se esfuma

Estás allí

En todos los lugares comunes rezumantes

Los sexos

En recios extravíos y entre los surcos suavizados

¿Quién lo afirma junto al ciprés más hendido y tanta hierba inquebrantable?

Frente a frente posible

Por este día en vislumbres que se arriesga en el júbilo

 

*

LA POESÍA

La Poesía desde el amanecer

Abrir esta ventana
Y celebrar el pan

Y nuestro amor con horizonte

 

*

Y la cosa aquí no ha aparecido

Una visión de nunca
por instantes
en el ahondado reposo del latido
captando hasta los poros
se arroja a un delirio de piedra.

Y en la continuidad perseguida
de la ráfaga fantasmal tendida al sueño
ábrese el desnivel de la significación desterrante.

El reposar golpe,
golpea sobre la tierra celadora
la develación de la muerte.

Más solo un eco ambiguo responde:
dar paso, asentir, aguardar
en la extinguida conjetura
el muro por siempre habitable
y el azar de par en par al fin
como una puerta amiga.

 

*

VA LIBRE DE MÍ MISMO

 

Va libre de mí mismo y de sí mismo

Y me ilumina y canta

Juntos sobrevivimos

Sobre el tropel de la ciudad ahogada en su inmundicia

Entre andrajos el tiempo es aire libre

Descubriendo la inocencia de un rostro

Y el instante

Cuarteado de estampidos

Es la huella continua

La pisada desnuda que se afirma junto a los sumideros de la nada

Los tajos del olvido

Las fracturas de ausencia

En mi insomnio respira su escritura

Desde ruinas de sueños hacia futuros horizontes olvidados

En la erguida constancia de la sangre

Sostenido feliz a flor de horario

Horas hechas de humus

De estrellas que se hunden con la rueda atascada

Y vuelven con el eje el diamante y el ajo

Horno a plena intemperie su latencia de fuego

Vertiente y lactescencia de un ritmo constelado

Cuerpo

Transpiración de la página

El ser en su comienzo sin nombre sin imagen

Y la meditación

Un halo apenas sobre las mieses

Las sienes en las cumbres

Las voces subterráneas

 

*

ACERCAMIENTOS

 

Por momentos
brechas apenas sobre la indiferencia rocosa
por momentos
en un paso al descuido entre dos piedras silenciosas
por momentos
¿de qué tiempo aún no vivido
como si respirásemos olvido inabarcable?
por momentos
franqueamos la niebla conjetural
y llegamos a ver

como si el origen fuera cosa
como si el destino fuera cosa
llegamos a ver nuestro propio despojo
nuestro despojo inmóvil invadiendo la memoria
nuestra memoria desmembrada
el despojo agrandado en el desvelo de ver

ver
olvidándonos en un vilo sin tensión
olvidados
de la apetencia que levanta su ráfaga continua
su ráfaga continua de espacios habitados
habitamos por momentos
nuestro despojo inmóvil desplazando la memoria
nuestro despojo excedido en el desvelo de ver
nuestro despojo en vilo
en vilo sin tensión entre dos piedras silenciosas
y todo lo que fuimos cae en escoria de niebla
en exaltación traspasada por la suficiencia total
la indiferencia total     sin fundamentos
brechas apenas
una visión rocosa traspasa hasta el sin sentido del abismo
y todavía
los huesos que comprenden el movimiento
la respiración que no comprende la respiración
y un ansia de escrutar la evidencia del tiempo

en la desierta conjetura la evidencia del despojo
en un reposo donde la respiración no es reposo
la muerte simplemente
la muerte en bloque de tierra sin promesas
como una cosa sola
como esta niebla de súbito rígida y deshecha
entre dos piedras silenciosas

palpamos
nuestro despojo inmóvil desplazando la memoria
sin pavor    ¿con qué manos?
en el rechazo de quimeras la evidencia del despojo
la evidencia del despojo en una niebla rígida

la niebla conduce la visión como una cosa sola
como las brechas ciegas
como si el origen fuera cosa
como si el destino fuera cosa vivida por momentos sin vislumbres
mientras en ráfaga continua
una vislumbre insiste entre dos piedras silenciosas

la niebla empece el desvelo de ver
los sentidos golpean el sin sentido
la aspiración sobre el bloque de tierra sin promesas
sobre las brechas ciegas
el balbuceo de vuelo indescifrable
nos abarca para decir la muerte
mientras la muerte se dice en nuestra aspiración extenuada
en la memoria desmembrada por el desvelo de ver
de ver e interrogar nuestro propio despojo
excedido    entre dos piedras silenciosas

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